Por: Francisco González
SANTO DOMINGO.- “Todo ajuste económico (aumentos de impuestos, y más impuestos) va a afectar. Cuando una familia compra menos pan y menos arroz, los hijos lo sienten. ¿Qué será del país? Va a afectar de alguna manera”, ha confirmado este domingo monseñor Carlos Tomás Morel Diplán, arzobispo coadjutor de la Arquidiócesis de Santo Domingo.
Aunque el Gobierno y el presidente, Abinader, tratan de negar lo negativo de la repudiada reforma fiscal sobre la clase pobre Morel Diplán previene: “hay gente que ya no puede sacrificarse más”.
Empero el religioso católico trata de justificar los nuevos impuestos que pretende el Gobierno del PRM, alegando que que los políticos que han estado en el >poder han robado tanto dinero, que la administración perremeísta no tendría, supuestamente, que implementar nuevos impuestos para obtener dinero.
Monseñor Carlos Tomás Morel Diplán pretende olvidar los miles y miles de millones de pesos que dejan de pagar al fisco los empresarios beneficiados por todos los gobiernos con las exenciones en el pago de impuestos, y con el subsidio multimillonario en combustibles a empresas que no cesan de obtener beneficios, entre ellas Itabo, beneficiada con 58 mil galones de fuel oil, y 20 mil en gasoil, en perjuicio del Estado.
Entrevistado en el programa D´AGENDA, de Telesistema Canal 11 y TV Quisqueya, el purpurado Morel Diplán, reconoció que la reforma fiscal sometida por el Poder Ejecutivo afectará a la población.
Robos contra el Estado
“Si todo ese dinero malgastado, mal utilizado o tomado se hubiera dejado en el país para producir, estuviéramos en mejores condiciones”, sostuvo el religioso al referirse la corrupción implementada contra el país por todos los partidos.
Protestó porque “otros tengan que pagar lo que otros hermanos utilizaron indebidamente cuando les dieron una responsabilidad para administrar correctamente esos bienes y dar calidad de servicios a la sociedad”.
“El país está hastiado de tanta mala administración, dinero mal gastado o acumulado en un grupo de personas, mientras hoy se necesitan esos recursos para mejorar la calidad de vida”, protestó el arzobispo coadjutor de la Arquidiócesis de Santo Domingo.
