Prensa Latina
REPÚBLICA DOMINICANA.- El presidente de Centro Caribe Sports, Luis Mejía, aseguró hoy a Prensa Latina que la República Dominicana está lista para celebrar los Juegos Centroamericanos y del Caribe, cuya inauguración tendrá lugar el 24 de julio, aunque las competencias comenzarán dos días antes.
«Las instalaciones donde se competirá están concluidas. Mañana (sábado) se entregará la planta física, incluidas las áreas exteriores del Centro Olímpico Juan Pablo Duarte y del Parque del Este. A veces se duda de estas cosas, porque se ve trabajar en zonas al aire libre, pero puedo certificar que todo está preparado», afirmó.
Mejía consideró que el comité organizador, encabezado por José P. Monegro, y el Gobierno dominicano, han cumplido el compromiso asumido para garantizar el éxito de la cita multideportiva que reunirá a unos seis mil 200 atletas de 37 países.
Como evidencia de ese avance, destacó la inauguración, la víspera, de la moderna Villa Centroamericana y del Caribe, ubicada en Ciudad Juan Bosch, en el municipio Santo Domingo Este, donde se alojarán las delegaciones participantes.
Cuando Santo Domingo abra oficialmente los Juegos el próximo 24 de julio, no solo recibirá a miles de deportistas de la región; también celebrará el centenario de una iniciativa que ha sobrevivido a guerras, crisis económicas, tensiones políticas y profundas transformaciones sociales, sustentada en la convicción de que el deporte puede acercar a los pueblos.
Desde que dirigentes deportivos de México, Cuba y Guatemala impulsaron su creación en 1924, el proyecto fue concebido como mucho más que una competencia.
Su propósito era ofrecer a los países de Centroamérica y el Caribe un espacio permanente de encuentro, cooperación e intercambio en una región caracterizada por su diversidad cultural, lingüística y política.
Esa pluralidad ha convertido al certamen en uno de los pocos escenarios donde naciones con realidades muy distintas compiten bajo las mismas reglas y comparten un sentido de pertenencia regional.
Durante un siglo, miles de atletas han recorrido la región llevando consigo mucho más que aspiraciones deportivas. Han construido vínculos personales, intercambiado experiencias y conocido contextos diferentes a los propios.
Esa convivencia ha contribuido a fortalecer una identidad centroamericana y caribeña que difícilmente habría podido consolidarse solo mediante los canales políticos o diplomáticos.
Cada edición deja, además, una huella que trasciende la infraestructura. Los países anfitriones muestran su patrimonio histórico y cultural mediante las ceremonias inaugurales, las actividades artísticas y la hospitalidad de sus comunidades.
Al entregar la víspera la Villa Centroamericana y del Caribe, el presidente dominicano, Luis Abinader, afirmó que su mayor aspiración es que el país obtenga «la medalla de la hospitalidad», demostrando eficiencia y una organización ejemplar durante el desarrollo de la justa.
Manifestó, además, su deseo de que todos los atletas disfruten de una estancia cómoda y agradable.
Para Mejía, precisamente ese es uno de los mayores valores de estos Juegos. A su juicio, las inversiones realizadas trascienden también el acontecimiento deportivo y constituyen un legado para las nuevas generaciones.
«Las inversiones realizadas no son solo para los Juegos; son para los jóvenes y para el futuro del país. Desde su inauguración en 1974, el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte ha dado muchas satisfacciones a la nación. Allí han surgido grandes talentos y se han preparado miles y miles de atletas. Lo que se ha hecho ahora beneficiará a las nuevas generaciones», expresó.
El titular de Centro Caribe Sports también destacó a Prensa Latina las mejoras introducidas en varios escenarios, entre ellas la instalación de ventiladores de gran capacidad en recintos cerrados para mitigar las altas temperaturas y ofrecer mejores condiciones tanto a deportistas como al público.
Sobre la ceremonia inaugural prefirió no adelantar detalles, aunque se mostró convencido de que será un espectáculo memorable.
«Hay que reservarse las emociones, pero estoy seguro de que será una inauguración hermosa. El recorrido de la antorcha por todo el país ha sido espectacular y ha despertado un gran entusiasmo», afirmó.
A su juicio, la celebración del centenario en Santo Domingo representa la continuidad de un proyecto de integración que, durante 100 años, ha unido a pueblos separados por el mar, pero enlazados por una historia, una cultura y valores compartidos, y deja a la República Dominicana un legado que perdurará mucho después de extinguirse la llama de los XXV Juegos.
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