Nueva York pierde unos $300 millones al año por gas natural que sus clientes pagan, pero no aprovechan

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Fuente externa

NUEVA YORK.- Un estudio vincula el desperdicio de gas con fugas y combustión incompleta en edificios. La estimación se basa en datos de 2023 y 2024.

Los consumidores de gas natural de Nueva York pagan por combustible que no se aprovecha correctamente, desperdiciando un volumen cuyo valor se estima en $300 millones anuales, según una investigación de la Universidad de Columbia difundida por Gothamist.

El estudio calcula que la pérdida equivale al 1.7% del metano suministrado y no se limita a las fugas en las tuberías: la combustión incompleta en los edificios también genera desperdicio de combustible comprado para producir calor o energía.

La cifra no representa una pérdida del presupuesto municipal ni permite calcular cuánto pagas de más en tu factura. Es una estimación del valor del gas desaprovechado, basada en observaciones y precios minoristas de 2023 y 2024. El estudio tampoco determina si existen cobros indebidos en cuentas individuales: analiza emisiones y combustible desaprovechado a escala regional.

Los $300 millones son una estimación, no un cargo en tu factura

La investigación se publicó el 14 de septiembre de 2026 en la revista científica Atmospheric Chemistry and Physics. Sus autores analizaron emisiones del área metropolitana de Nueva York y las compararon con entregas de gas a los cinco condados de la ciudad y al noreste de Nueva Jersey.

El artículo identifica la combustión incompleta como la principal señal observada del metano procedente del gas natural. Por eso, reducir todo el problema a tuberías rotas dejaría fuera una conclusión central: las estrategias para reducir emisiones también deben atender el uso ineficiente del gas en los edificios.

“Este estudio desplaza el enfoque desde las fugas de tuberías subterráneas como fuente de emisiones de metano hacia cómo se utiliza el gas natural en los edificios, particularmente la eficiencia con la que los aparatos lo queman”, señaló Yuwei Zhao, autor principal y estudiante de doctorado en Columbia.

La combustión incompleta implica que parte del combustible no se quema totalmente y puede escapar a la atmósfera. Los investigadores distinguieron esas emisiones de las fugas de gas sin combustión mediante mediciones de metano, etano y monóxido de carbono. El estudio amplía esa preocupación al funcionamiento de los equipos dentro de los edificios.

“Las fugas son un enorme desperdicio de dinero”, afirmó Róisín Commane, profesora asociada de Columbia y coautora del estudio a Gothamist.

Las emisiones de metano también repuntan durante el verano

El equipo utilizó observaciones horarias de una torre del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología en Mineola, Long Island, además de campañas intensivas y modelos de transporte atmosférico. La instalación permite estudiar aire procedente de Manhattan y del oeste de Long Island con vientos del oeste.

Las emisiones aumentaron durante la calefacción invernal y tuvieron otro pico en la temporada de refrigeración. Algunos edificios grandes utilizan sistemas de enfriamiento alimentados por gas, una posible explicación del repunte estival.

“Esperábamos que la calefacción invernal dominara las emisiones de metano, pero la señal del verano nos mostró que necesitamos seguir estas emisiones durante todo el año”, indicó Commane.

El desperdicio, por tanto, no desaparece cuando termina el frío.

El gas desperdiciado también agrava el cambio climático y la contaminación del aire

El combustible desaprovechado, además, tiene graves consecuencias ambientales, no solo económicas. El metano que llega a la atmósfera contribuye al calentamiento global: según la Agencia de Protección Ambiental (EPA), su efecto por unidad de masa es aproximadamente 28 veces mayor que el del dióxido de carbono durante un periodo de 100 años.

El monóxido de carbono (CO), generado por la combustión incompleta, participa en reacciones que prolongan la permanencia del metano y favorecen la formación de ozono cerca del suelo.

En una ciudad como Nueva York, el calor y la luz solar favorecen episodios de ozono durante el verano. El Departamento de Salud municipal advierte que este contaminante puede provocar tos, dificultad para respirar y empeorar el asma, especialmente en niños y personas con enfermedades pulmonares.

¿Cómo puedes revisar tus equipos sin exponerte a una fuga?

Si quieres revisar el estado de la instalación de tu cocina, caldera o edificio, lo mejor es solicitar la evaluación de un profesional. Con Edison recomienda dar mantenimiento regular a los sistemas de calefacción y ventilación y recurrir a profesionales para mover o sustituir aparatos de gas.

La emergencia es otra situación. Si hueles gas, escuchas un silbido sospechoso o sospechas una fuga:

Sal inmediatamente y lleva contigo a las demás personas

No uses el teléfono, no enciendas ni apagues interruptores, no toques timbres o aparatos y no enciendas llamas dentro del área

Desde un lugar seguro, llama al 911 o a Con Edison al 1-800-752-6633

Si eres cliente de National Grid en la ciudad, puedes llamar al 1-718-643-4050

No confundas los detectores: uno de monóxido de carbono no necesariamente detecta gas natural. Revisa la etiqueta del equipo; la compañía advierte que, aunque existen dispositivos combinados, la mayoría de los detectores de CO no identifica gases combustibles.

Preguntas frecuentes (FAQ) sobre el gas natural desaprovechado en Nueva York

¿Nueva York pierde exactamente $300 millones cada año?

No. Es una estimación aproximada del valor anual del combustible desperdiciado, basada en observaciones y precios de 2023 y 2024.

¿Puedes saber cuánto de tu factura corresponde a ese desperdicio de gas?

No con este estudio. La investigación estima emisiones regionales; no calcula pérdidas por vivienda o cliente.

¿Todo el gas desperdiciado sale de tuberías subterráneas?

No. La combustión incompleta fue la principal señal observada del gas natural, aunque también se detectaron emisiones sin combustión.

¿Debes esperar una inspección si hueles gas en tu casa?

No. Sal inmediatamente y llama desde un lugar seguro. No uses una solicitud rutinaria de mantenimiento para atender una posible emergencia.

Conclusión

Si consideras que estás pagando de más por tu factura de gas, es un buen momento para identificar mejor qué equipos y procesos desperdician combustible. Para ti, la consecuencia práctica sobre los hallazgos de este estudio es saber distinguir prioridades entre mantenimiento y emergencia: una revisión profesional puede evaluar tus equipos; una sospecha de fuga requiere salir y pedir ayuda inmediatamente.

 

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