El parto en Nueva York y Nueva Jersey está entre los más caros

Compartir

Fuente externa

NUEVA YORK.- El precio de los partos se dispara en EE.UU. y obliga a las familias de estos estados a revisar sus seguros antes del nacimiento.

Dar a luz en Nueva York y Nueva Jersey ya no solo implica prepararse para la llegada de un bebé. También puede significar enfrentarse a una de las facturas hospitalarias más elevadas del país.

Un nuevo análisis de FAIR Health muestra que ambos estados se encuentran entre los más costosos del país para un parto, mientras que el precio de la atención materna continúa escalando.

En Nueva York y Nueva Jersey, el costo promedio de un parto dentro de la red alcanza los $23,000 dólares . Cuando se trata de una cesárea, asciende a $27,000.

El dato cobra relevancia al compararlo con el promedio nacional. De acuerdo con FAIR Health, un parto cuesta alrededor de $15,700 en Estados Unidos, mientras que una cesárea ronda los $20,000. Una familia que recibe atención dentro de la red en Nueva York o Nueva Jersey puede encontrarse ante un precio mediano de miles de dólares superior al registrado en el conjunto del país.

Nueva York y Nueva Jersey no están solos

California también aparece entre los estados con costos elevados. Allí, los hospitales facturan a las aseguradoras una mediana de $21,000 por un parto y $25,000 por una cesárea. Sin embargo, el caso más extremo corresponde a Alaska, donde las cifras alcanzan $31,000 y $42,000, respectivamente.

El panorama cambia cuando se observa la atención fuera de la red. A nivel nacional, la mediana para una cesárea fuera de la red llega a unos $43,000. En Nevada, el monto se dispara hasta $79,000, una cifra que muestra cómo la elección del hospital, los médicos y la cobertura puede modificar radicalmente el costo final de un nacimiento.

Pero hay una precisión fundamental. Estas cifras no representan necesariamente lo que una madre termina pagando de su bolsillo.

La factura no es lo mismo que el gasto familiar

Los datos de FAIR Health corresponden esencialmente a los precios que los proveedores facturan por los servicios médicos. Incluyen consultas, anestesia, análisis de laboratorio, ultrasonidos y otros gastos profesionales y hospitalarios relacionados con el embarazo y el parto.

Para las familias que cuentan con un seguro proporcionado por el empleador, la realidad puede ser distinta. Según KFF, el gasto promedio de bolsillo por embarazo, parto y atención posparto se sitúa alrededor de $2,700.

La diferencia entre ambas cifras es clave. Una factura hospitalaria de decenas de miles de dólares no significa automáticamente que la paciente deba pagar esa cantidad. El deducible, el coseguro, los copagos, la red de proveedores y las condiciones del plan determinan cuánto termina saliendo de la cuenta bancaria de la familia.

Aun así, los precios de referencia son una señal del encarecimiento de la atención materna en EE.UU. FAIR Health encontró que los costos nacionales aumentaron, aproximadamente, 3.6% durante el último año. Pero el salto resulta mucho más pronunciado al mirar hacia 2022: el precio de un parto aumentó 21%, mientras que el de una cesárea creció 28%.

El costo también entra en la conversación sobre tener hijos

El encarecimiento llega en un contexto demográfico delicado. Las tasas de natalidad y fecundidad han descendido y permanecen por debajo del nivel necesario para el reemplazo generacional.

El precio de un parto, por sí solo, no explica la decisión de una persona o una pareja de tener hijos. La vivienda, el cuidado infantil, las licencias laborales, los salarios y el acceso a servicios médicos pesan. Sin embargo, una factura elevada se suma a una lista de gastos que las familias deben calcular antes y después del nacimiento.

Para quienes viven en Nueva York y Nueva Jersey, la información tiene dimensión práctica. Antes de elegir un hospital o un proveedor, revisar qué servicios están dentro de la red puede evitar sorpresas. También conviene conocer el deducible del seguro y los costos de anestesia y atención posparto.

En un parto con complicaciones, pueden aparecer servicios adicionales que eleven el monto facturado. Por eso, la pregunta no debería ser únicamente cuánto cuesta dar a luz, sino cuánto podría costar ese parto bajo las condiciones concretas de cada seguro.

Mientras tanto, los estados del Sur y del Medio Oeste ofrecen un contraste. Alabama y Mississippi registran algunos de los costos dentro de la red más bajos, apenas por encima de $10,000 para determinados partos. En los Dakotas, los costos fuera de la red para partos se sitúan por debajo de $21,000.

Para una familia neoyorquina o de Nueva Jersey, el nacimiento de un hijo puede comenzar con una celebración y continuar con una compleja cuenta de hospital. Y en un país donde cada vez nacen menos niños, el precio de llegar al mundo se ha convertido también en parte de la conversación sobre cuánto cuesta formar una familia.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *