Prensa Latina
PANAMÁ.- La producción de arroz en Panamá enfrenta hoy nuevos riesgos por el impacto del fenómeno de El Niño, previsto como “muy fuerte” hasta febrero de 2027.
La situación, según los especialistas, amenaza con reducir las áreas de siembra y obliga al sector a reforzar las medidas de adaptación climática.
El presidente de la Asociación Nacional de Molineros de Arroz de Panamá, Florentino Ábrego, advirtió que las áreas dedicadas al cultivo podrían disminuir entre 25 mil y 30 mil hectáreas debido a la sequía.
Actualmente se cultivan unas 90 mil hectáreas, principalmente en las provincias centrales, consideradas entre las zonas más afectadas por las condiciones climáticas adversas.
Ábrego destacó la importancia del cereal para la seguridad alimentaria y la economía nacional, al involucrar a productores, molineros, comerciantes y consumidores, además de generar miles de empleos.
“Lo que hay que hacer es seguir produciendo y ser más eficientes, más productivos y siempre velar porque se siga produciendo en el país”, señaló.
Por su parte, el presidente de la Federación de Asociaciones de Productores de Arroz y Granos de Panamá (Fapagrap), Omar Spiegel, precisó que al 29 de septiembre la superficie sembrada alcanzaba 54 mil 521 hectáreas, de las cuales 11 mil 159 habían sido cosechadas, con un rendimiento promedio de 91 quintales por hectárea.
Aunque calificó de significativa la reducción del área sembrada, aclaró que actualmente no existe riesgo de desabastecimiento, pues la cosecha continúa y aún resta una parte importante del ciclo productivo.
Spiegel adelantó que en enero de 2027 la Cadena Agroalimentaria de Arroz realizará un balance de producción, inventarios y consumo para determinar las necesidades de abastecimiento correspondientes a 2028.
Según el Instituto Nacional de Estadística y Censo, en el año agrícola 2024/25 fueron sembradas 101 mil 448 hectáreas de arroz, de las cuales se perdieron ocho mil 006 y se cosecharon 93 mil 441, para una producción estimada en 7,8 millones de quintales.
Ante el escenario climático, Fapagrap impulsa la evaluación de variedades resistentes, herramientas de predicción climática y recomendaciones agronómicas para establecer mejores períodos de siembra según las condiciones de cada región.
A estas acciones se suma el Ministerio de Desarrollo Agropecuario, que ejecuta un plan de 8,2 millones de dólares para apoyar a pequeños y medianos productores afectados por la sequía y otros eventos climáticos.
El programa contempla sistemas hídricos, protección de cultivos, infraestructura, herramientas e insumos, mientras otros 2,3 millones de dólares serán destinados a la adquisición de tres perforadoras para pozos profundos.
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