Por qué la restricción de las exportaciones de diésel de EE.UU. está condenada al fracaso

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RT

MOSCÚ.- La medida "perturbaría el mercado petrolero integrado de América del Norte, reduciría la producción de las refinerías y elevaría los precios en gran parte de EE.UU.", señaló Lucian Pugliaresi, presidente de la Fundación para la Investigación de la Política Energética.

os precios mundiales del diésel están en alza y sus elevados costos en el territorio estadounidense están registrando precios récord, obligando al Gobierno a sopesar la posibilidad de prohibir las exportaciones de ese combustible.

Sin embargo, esa medida podría tener "un efecto paradójico" y encarecer aún más el producto en muchas zonas del país, en medio de los esfuerzos de Donald Trump para frenar la inflación, indicó Lucian Pugliaresi, presidente de la Fundación para la Investigación de la Política Energética, en un artículo para The National Interest.

"La prohibición de las exportaciones de diésel perturbaría el mercado petrolero integrado de América del Norte, reduciría la producción de las refinerías y elevaría los precios en gran parte de Estados Unidos", afirmó el experto.

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Pugliaresi sostuvo que los planes del Congreso y de la Administración Trump para prohibir las exportaciones de diésel son muy preocupantes, porque alterarían aún más las cadenas de suministro claves para el funcionamiento eficiente del sistema de producción de petróleo y gas de América del Norte.

El experto aseguró que una de las claves de la independencia energética de EE.UU. ha sido la eficiencia de su sistema de producción de petróleo y gas. Volver a imponer una prohibición a las exportaciones provocaría "reducciones" dentro del país.

Reducir la producción de crudo afectaría el rendimiento de las refinerías de la costa del Golfo, aumentaría la presión sobre las cadenas de suministro y reduciría la oferta de gasolina. Además, al procesar petróleo crudo se obtienen varios productos al mismo tiempo: no es posible producir más diésel sin generar también más gasolina, destacó Pugliaresi.

Es cierto que si se aplicara una prohibición de exportación, los precios del diésel probablemente bajarían en la costa del Golfo, al igual que la producción de las refinerías. Sin embargo, en otras partes de Norteamérica los consumidores podrían acabar pagando precios mucho más altos, a medida que las cadenas de suministro intenten adaptarse, advirtió.

"La opción política más eficaz para la administración Trump es impulsar iniciativas para hacer más eficiente la plataforma de producción", aconsejó el experto. "Estandarizar las especificaciones de la gasolina en todo el continente y eliminar la obligación de mezclar grandes volúmenes de combustibles renovables con los combustibles para el transporte, probablemente generen mejores resultados mediante un procesamiento más eficiente del crudo", concluyó.

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