Irán sopesa una respuesta más dura si EE.UU. vuelve a atacarlo

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RT

TEHERÁN. Teherán evalúa ampliar sus posibles objetivos a países que apoyen las operaciones militares estadounidenses e incluso a lugares fuera de Oriente Medio, recoge Reuters.

Irán está preparando una respuesta más amplia y contundente en caso de que EE.UU. reanude los ataques militares a gran escala contra el país, mientras mantiene abierta una vía diplomática que funcionarios iraníes consideran con pocas probabilidades de prosperar. Altos comandantes analizan el alcance, los objetivos y el momento de una eventual represalia, según revelaron a Reuters tres altos funcionarios iraníes y una fuente familiarizada con las deliberaciones.

Entre las opciones que estudia Teherán figura ampliar los posibles blancos más allá de los activos vinculados directamente con EE.UU. y alcanzar a países que respalden sus operaciones militares, así como eventualmente objetivos situados fuera de Oriente Medio. Las discusiones se intensificaron desde el regreso del presidente iraní, Masoud Pezeshkian, de Nueva York la semana pasada, aunque todavía no se ha adoptado una decisión definitiva.

Dos de los funcionarios consultados señalaron además que Irán instruyó a grupos aliados en Líbano, Yemen e Irak para que estén preparados para apoyarlo ante un nuevo ataque estadounidense a gran escala. La indicación es alistarse para una respuesta coordinada que podría extenderse "desde el estrecho de Ormuz hasta los intereses estadounidenses en la región y fuera de Oriente Medio".

Los preparativos responden a la convicción dentro del liderazgo iraní de que una nueva ofensiva de Washington debería recibir una reacción más fuerte que las anteriores. Hamidreza Azizi, analista del International Crisis Group, explicó que Teherán desconoce si el presidente estadounidense, Donald Trump, optaría por una gran campaña militar o por ataques más limitados, por ejemplo contra instalaciones nucleares, pero considera que Irán buscaría escalar su respuesta para restablecer su capacidad de disuasión.

Paralelamente, Teherán mantiene abierta la posibilidad de negociar. Durante la Asamblea General de la ONU celebrada la semana pasada en Nueva York, presentó a Washington a través de mediadores cataríes una propuesta que, según las autoridades iraníes, permitiría reabrir el estrecho de Ormuz y detener las hostilidades en la región en un plazo de siete días.

 

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