¿Crece la polarización política en Chile? Kast y la oposición miden fuerzas tras seis meses de Gobierno

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SPUTNIK

CHILE.- A un semestre de haber asumido el cargo, el presidente de Chile, José Antonio Kast, se debate entre apoyarse en los sectores más moderados del espectro político o alimentar una polarización política que parece encontrar, del otro lado, al Partido Comunista y su voluntad de erigirse como "resistencia", explicaron expertos a Sputnik.

El mes de septiembre trajo consigo nuevos chispazos entre el Gobierno y la izquierda chilena, especialmente por la decisión del mandatario de soslayar la conmemoración del golpe de Estado contra Salvador Allende en 1973.

A eso se sumaron las declaraciones de la secretaria general del Partido Comunista chileno, Bárbara Figueroa, que llamó a ejercer una "resistencia estratégica" contra el Gobierno durante un acto en el que, según recogió el medio Biobiochile, reclamó organizarse para "identificar momentos para golpear políticamente al Gobierno".

Las diferencias cobran mayor relevancia en un contexto en el que, a pesar de haber logrado reducir recientemente las cifras de homicidios, todavía conserva una baja aprobación en las encuestas y recibe cuestionamientos por resultados económicos y en materia de seguridad.

La oposición aprovechó el momento para promover la primera interpelación parlamentaria contra un ministro de Kast, apuntando contra el canciller Francisco Pérez Mackenna por diversos cuestionamientos a la política exterior desplegada por la administración Kast.

En un diálogo con Sputnik, el analista político chileno Daniel Grimaldi afirmó que "Chile está en camino hacia una polarización", pero que se configura más como una "polarización aparente" centrada en las élites políticas y la oferta electoral que ya se comprobó en las elecciones de 2025, dirimida entre Kast, del Partido Republicano, y Jeanette Jara, del Partido Comunista, y que en su momento también motivó el ascenso del expresidente Gabriel Boric (2022-2026) tras el estallido social de 2019.

En ese marco, el experto consideró que la postura manifestada por Figueroa "está dentro del repertorio clásico del Partido Comunista chileno siempre que la derecha llega al Gobierno" y que lo emparenta con una oposición más dura y conectada con la movilización social.

Sin embargo, aclaró, la postura más confrontativa expresada por los líderes comunistas puede estar todavía distante de englobar a toda la izquierda chilena y de una capacidad de movilización efectiva en las calles.

"No hay movimientos sociales como los que se expresaron en Chile durante el estallido de 2019, que son mucho más inorgánicos y no creo que el Partido Comunista tenga posibilidad de coordinar fuerzas allí", explicó Grimaldi, director ejecutivo del centro de estudios Chile 21.

Entre la resistencia y la negociación

También consultado por Sputnik, el analista político Marcelo Mella reconoció que hay una "polarización" en Chile, pero remarcó que se trata, más bien, de "una polarización 'afectiva'", que "tiene más que ver con un clivaje muy nítido entre 'nosotros' y 'ellos' que necesariamente con una diferenciación ideológica robusta".

Para el especialista, la convocatoria a una interpelación contra el canciller "contribuye a polarizar los debates" en el país sudamericano, pero siempre dentro de un esquema de "gran desorganización" tanto en el oficialismo como en la oposición, donde conviven espacios más radicales y más moderados.

El politólogo subrayó que, por ejemplo, dentro de la izquierda chilena aparecen "definiciones tácticas y estratégicas" como la del Partido Comunista local, que apuntan a "defender las conquistas de las últimas décadas, particularmente en derechos sociales y en lo relativo a la memoria histórica".

"El silencio de Kast el 11 de septiembre [conmemoración del golpe de Estado contra Salvador Allende] gatilló el debate. Hay quienes creen que hay que establecer algo como un dique de contención, que evite retrocesos en materia de memoria histórica y derechos sociales", expuso Mella.

El analista coincidió con Grimaldi en que la postura del Partido Comunista no convence a toda la oposición, donde persisten sectores proclives a generar "un equilibrio entre no cooperar en aquellos temas que significan una regresión para el país y negociar reformas que sean razonables". Esta visión, explicó el experto, se justifica por la necesidad de varios sectores de la izquierda chilena de no "sacrificar" las posibilidades hacia las elecciones regionales de 2028.

Para Grimaldi, la capacidad de resistencia de la oposición chilena también está limitada por su falta de fortaleza en el Congreso, donde "no tiene los votos para forzar al Gobierno a algo", una capacidad que con la configuración actual del legislativo queda en manos del centrista Partido de la Gente y de los sectores moderados de la derecha representados en la coalición Chile Vamos.

"Hasta ahí llega la izquierda, que no está en el plan de diálogo del Gobierno a la hora de aprobar reformas importantes", enfatizó.

Mella, por su parte, sostuvo que las dificultades de la oposición para bloquear la agenda del Gobierno tampoco implican que el Gobierno en turno no enfrente desafíos de gobernabilidad, principalmente debido a la baja aprobación que el mandatario sigue cosechando en las encuestas de opinión.

En ese sentido, apuntó que "en la medida en que Kast baja del 30% de apoyo, entra en una zona compleja" en la que podrían llegar a "surgir movilizaciones sociales sectoriales con potencialidad de volverse multisectoriales" y se generarán "incentivos para que los costos de acuerdos parlamentarios sean mucho más altos" y "aumente la fragmentación del oficialismo".

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