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NUEVA YORK.- La ciudad amplió los programas gratuitos de natación y reforzó la seguridad durante una temporada marcada por altas temperaturas y mayor asistencia.
La ciudad de Nueva York cerró la temporada de verano de 2026 con más de 16 millones de visitas a sus playas y piscinas públicas, una cifra que refleja el papel que estos espacios desempeñan para los residentes durante los meses de calor.
De acuerdo con el balance presentado este jueves por el alcalde Zohran Mamdani y la comisionada de NYC Parks, Tricia Shimamura, más de 15 millones de personas acudieron a las playas de la ciudad y más de un millón utilizaron las piscinas exteriores.
La asistencia a las playas prácticamente duplicó la registrada el año pasado, cuando alrededor de 8 millones de visitantes acudieron a estos espacios. El aumento se produjo durante una temporada que, además, se extendió durante 114 días, la más larga en más de una década.
La ciudad cuenta con unas 14 millas de costa donde los neoyorquinos y visitantes pueden disfrutar de sus playas durante el verano. Para Mamdani, la extensión de la temporada permitió que más personas aprovecharan estos espacios públicos para nadar, refrescarse y escapar de las altas temperaturas que suelen afectar a Nueva York durante el verano.
Más salvavidas y más seguridad en las playas
Uno de los datos que destacó la administración municipal fue el número de salvavidas que trabajaron este verano. Más de 1,100 estuvieron destinados a las playas y piscinas, la cifra más alta desde 2019.
El contingente incluyó 287 nuevos integrantes, mientras que el 79% de los salvavidas que habían trabajado durante la temporada anterior regresaron este año. El refuerzo resultó especialmente relevante ante la elevada cantidad de visitantes registrada en las instalaciones acuáticas.
Durante el verano, los salvavidas realizaron más de 200 rescates en playas y piscinas. La ciudad también informó que no se registraron ahogamientos durante las horas en las que había personal de salvamento activo.
La campaña municipal para atraer nuevos salvavidas también tuvo una amplia difusión. Un video promocional impulsado por la oficina del alcalde acumuló 4.16 millones de reproducciones en distintas plataformas, según los datos difundidos por la ciudad.
La temporada de playas y las piscinas exteriores olímpicas e intermedias concluyó oficialmente el domingo 13 de septiembre. Desde entonces, ya no está permitido nadar en las playas públicas debido a que los salvavidas dejaron de estar de servicio.
Clases gratuitas de natación llegan a más piscinas
Más allá de la asistencia, NYC Parks amplió este verano la oferta de actividades acuáticas. El programa gratuito Learn to Swim pasó de estar disponible en 10 piscinas a ofrecerse en 18 instalaciones.
En total, 10,500 neoyorquinos de entre 18 meses y 17 años participaron en estas clases. La expansión busca facilitar que más niños y adolescentes aprendan a desenvolverse en el agua y adquieran conocimientos básicos de seguridad acuática.
También creció el programa Adult Lap Swim, dirigido a quienes buscan utilizar las piscinas para nadar de manera continua. La iniciativa pasó de 5 a 11 piscinas y estuvo disponible 5 días a la semana.
Para NYC Parks, estos programas tienen una importancia que va más allá del entretenimiento. Las piscinas y playas públicas funcionan también como espacios de alivio frente a las temperaturas elevadas y como una vía para que los menores desarrollen habilidades que pueden resultar fundamentales en situaciones de emergencia.
Orchard Beach recuperó un espacio histórico
Otro de los acontecimientos destacados de la temporada ocurrió en El Bronx, donde la ciudad reabrió el Orchard Beach Pavilion, un espacio de 140,000 pies cuadrados que permanecía cerrado tras un proceso de reconstrucción valorado en $114 millones de dólares.
La reapertura permitió recuperar una de las instalaciones emblemáticas vinculadas con Orchard Beach y sumó un atractivo a una temporada que la administración municipal calificó como exitosa.
El balance también puso el foco en los trabajadores que hicieron posible la operación de playas y piscinas: desde salvavidas y personal de recreación hasta equipos de mantenimiento, operaciones y Parks Enforcement Patrol.
Con el cierre de la temporada, la ciudad deja atrás uno de sus veranos más concurridos en materia de espacios acuáticos. Los más de 16 millones de visitantes, la ampliación de los programas gratuitos y el mayor número de salvavidas en 7 años marcaron un periodo en el que las instalaciones públicas fueron, para miles de familias, mucho más que un lugar para pasar el día, de forma segura, sin tener que salir de la ciudad.
