SPUTNIK
RUSIA.- La cifra, 3.000 millones de euros (3.451 millones de dólares), fue calculada por un medio británico, mientras la afectación sigue golpeando a países como España, Francia y Grecia. Este número, que abarca tan solo los primeros dos meses de la temporada de calor extremo, ya supera las estimaciones anuales de la Comisión Europea para todo el bloque.
El informe revela que casi medio millón de hectáreas han sido devoradas por las llamas, afectando gravemente a los cinco países de la eurozona más castigados: España, Francia, Portugal, Grecia y Rumanía. Los cálculos se basan en el costo estimado para restaurar las zonas quemadas a su estado original, variando el importe por hectárea según el tipo de terreno y la antigüedad del bosque, aunque se advierte que la cifra total seguirá aumentando a medida que se evalúen los daños.
A este impacto directo se suman graves perturbaciones económicas derivadas de la sequía y la baja histórica en el caudal de ríos clave como el Rin y el Danubio. La falta de agua ha forzado paros de producción en gigantes químicos alemanes como BASF y Covestro, al tiempo que ha obligado a paralizar o reducir la capacidad de centrales nucleares en Hungría y Rumanía, las cuales dependen del agua fluvial para sus sistemas de refrigeración.
En Francia, el departamento de Gironda ha sufrido pérdidas significativas ante la obligación de pausar su actividad firmas de la industria aeroespacial y de defensa como Safran, Dassault Aviation y ArianeGroup. Además de la evacuación de personal, la región lidia con daños en la ostricultura, riesgos de contaminación por humo en sus emblemáticos viñedos de Burdeos y un severo golpe al sector turístico, pilar que representa el 7% del producto interior bruto (PIB) local.
La Cámara de Comercio e Industria de Gironda informó que más de 40.000 empresas se han visto perjudicadas directamente por el fuego, provocando el cierre total de cerca de 19.500 establecimientos a finales de julio. Esta parálisis económica ha llevado a que entre 120.000 y 150.000 trabajadores hayan tenido que acogerse a esquemas de desempleo temporal subvencionados por el Estado.
Por su parte, en España los incendios se han aproximado a escasos 50 kilómetros de su capital, Madrid, devastando viviendas, vehículos y comercios en localidades rurales. La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) ha reportado pérdidas preliminares en más de 18.500 hectáreas de tierra útil, afectando principalmente a pastizales e infraestructuras del sector ganadero y agrícola.
Expertos en economía climática señalan que el costo real total podría triplicar las estimaciones iniciales a largo plazo, advirtiendo sobre el severo impacto que sufrirá el PIB regional. Asimismo, especialistas académicos destacan que el cálculo actual omite costos invisibles de gran magnitud, tales como el incremento de hospitalizaciones por la contaminación del aire y el gasto público futuro en primas de seguros y equipamiento de extinción de incendios.
