SPUTNIK
BRASIL.- El sistema de pagos instantáneos público y gratuito, operado por el Banco Central de Brasil (BCB), desplazó el efectivo en ese país y compite con los servicios de origen estadounidense, lo que encendió las alarmas en la Casa Blanca, que aplicó un arancel del 25% a productos brasileños, acusando a Pix de realizar una "práctica comercial desleal".
"En la búsqueda del presidente Trump de debilitar la capacidad de Lula, metió en sus reclamos que Brasil desguace Pix, alegando que era anticompetitiva y antidemocrática y bajo la amenaza de aranceles. En verdad, es porque Pix empezó a disputarle espacio a Visa y Mastercard, dos empresas norteamericanas y se tornó como una preferencia nacional", explicó en Cara o Ceca Paulo Kliass, economista brasileño.
"El Gobierno de Brasil ya dijo que este sistema no está en negociación, porque se encuentra en pleno crecimiento. Ellos dicen que las tarjetas deberían cambiar su manera de relacionarse con los clientes", añadió.
"Este sistema fue creado para dar practicidad y seguridad a la transferencia de recursos y revolucionó la vida de los brasileños. Entre otras cosas, ha promovido la bancarización de sectores con bajos ingresos", observó Kliass.
