SPUTNIK
WASHINGTON.- Estados Unidos registró 2.318 casos de sarampión hasta finales de julio, una cifra que ya supera el total de contagios reportados durante todo 2025, cuando se confirmaron 2.289 casos, de acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
Ante ello, expertos advierten que el alcance real de los brotes podría ser mucho mayor debido al subregistro de casos y a la disminución de la cobertura de vacunación en diversas comunidades del país norteamericano.
Con cinco meses aún por delante, 2026 ya se perfila como el peor año para esta enfermedad en el país desde 1991. Los mayores brotes se concentran en Carolina del Sur, Utah y Arizona, aunque también se han detectado focos de transmisión en otras entidades.
El repunte ocurre en un momento clave, ya que en noviembre autoridades internacionales evaluarán si Estados Unidos y México conservan el estatus de países libres de sarampión.
Washington logró eliminar la transmisión local de la enfermedad en el año 2000 gracias a las altas tasas de vacunación, pero la cobertura ha disminuido por debajo del 95% recomendado para evitar brotes.
Especialistas advierten que el número real de contagios podría ser considerablemente mayor al registrado de manera oficial, debido a que muchas personas no acuden a recibir atención médica o no son diagnosticadas. Además, las cifras nacionales de vacunación ocultan comunidades donde la cobertura es todavía más baja.
En Utah, donde las autoridades sanitarias enfrentan un brote desde hace más de un año, se han confirmado más de 700 casos. Sin embargo, modelos matemáticos y análisis genéticos sugieren que el número real de personas infectadas podría ser entre tres y cuatro veces superior al contabilizado oficialmente.
La situación también preocupa en Carolina del Sur, donde se desarrolla el mayor brote registrado en 35 años. Funcionarios de salud reconocen que los 997 casos confirmados probablemente representan solo una parte del total, mientras que en Texas investigadores estiman que los contagios del año pasado pudieron haber sido casi el doble de los 762 casos reportados.
Los expertos señalan que la baja cobertura de vacunación facilita la propagación del virus, considerado uno de los más contagiosos del mundo. También explican que la falta de datos sobre hospitalizaciones y la limitada notificación de casos dificultan medir con precisión la dimensión de los brotes.
Especialistas en salud pública insistieron en que aumentar la vacunación es la medida más eficaz para contener el avance del sarampión y proteger a las personas más vulnerables, como bebés, pacientes inmunodeprimidos y quienes no desarrollan inmunidad suficiente tras recibir la vacuna.
