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TEHERÁN.- Washington "adoptó un nuevo enfoque y, cometiendo un crimen de guerra, trató de ocultar su derrota en la confrontación militar", afirmó el CGRI.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) informó el sábado que destruyó en Kuwait un lugar de concentración de las fuerzas estadounidenses en la base Arifjan y el radar en la base de Ali al Salem.
"Los poderosos combatientes de las fuerzas terrestres del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, en la oleada 18 de la operación Nasr 2 […] atacaron el lugar de concentración de las fuerzas agresoras en el centro de apoyo de sus fuerzas terrestres en Arifjan, abatieron a varios de ellos y, al mismo tiempo, destruyeron mediante un ataque con drones el radar de la base estadounidense de Ali al Salem en Kuwait", reza el comunicado, citado por Tasnim.
Además, las fuerzas terrestres iraníes destrozaron un hangar de reparación y mantenimiento de armamento y un refugio para drones.
"El régimen estadounidense, que rompe sus compromisos, una vez más, en medio de las negociaciones y bajo la ilusión de que Irán se había debilitado, reanudó oficialmente desde el comienzo de la semana pasada una guerra que en realidad nunca había terminado", recordó el ente.
Sin embargo, destacó, después de varios días de guerra con las Fuerzas Armadas iraníes, EE.UU. recibió "respuestas demoledoras a sus agresiones".
"Al comprobar que las Fuerzas Armadas de Irán se habían fortalecido mucho más desde el primer día de la guerra, [el 28 de febrero], en lugar de aceptar con honor la derrota y reconocer su nuevo error de cálculo, desde ayer, huyendo del campo de batalla directo, [EE.UU.] adoptó un nuevo enfoque y, cometiendo un crimen de guerra, trató de ocultar su derrota en la confrontación militar", aseveró el CGRI.
Mediante ataques destructivos contra un hospital, un puente, el ferrocarril, un aeropuerto, un puerto, centros de telecomunicaciones y otras instalaciones, así como con la matanza de civiles, "intentó mantener su posición no combatiendo, sino mediante el crimen y la vileza", condenó.
La institución aclaró que los objetivos mencionados fueron elegidos "para dar una oportunidad a que el enemigo estadounidense cambie este enfoque deshonroso".
"Como no existe ninguna institución internacional que impida estas atrocidades del Ejército estadounidense, no nos queda otro camino que el mandato coránico: 'Quien agreda, respondan contra él en la misma medida en que haya agredido'", argumentó el CGRI.
Por ello, alertó, "corresponde que los países que albergan a militares agresores de Estados Unidos, y que pusieron su territorio a disposición de agresores criminales para atacar a Irán, estén preparados para recibir una respuesta proporcional y activen sus unidades de defensa civil para proteger la vida de los ciudadanos y alejarlos de posibles objetivos".
Nuevo período bélico
EE.UU. e Irán intercambian ataques militares desde hace varios días, en medio de una escalada que ha incluido bombardeos estadounidenses contra territorio iraní y represalias de Teherán contra bases de Washington en la región. El Comando Central de EE.UU. anunció, además, la reanudación del bloqueo naval de puertos iraníes.
El presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió que los ataques continuarán hasta degradar las capacidades militares iraníes y amenazó con destruir plantas eléctricas, puentes y objetivos energéticos si la República Islámica se niega a negociar.
Teherán afirma que actúa en respuesta a las violaciones del memorándum de entendimiento por parte de Washington. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica advirtió que no se exportará "ni una sola gota de petróleo o gas" de la región mientras continúen las agresiones estadounidenses. El Ejército iraní asegura haber ejecutado ya varias fases de operaciones de represalia contra instalaciones de EE.UU.
El conflicto entre ambos países se intensificó la semana pasada cuando Trump dio por finalizado el acuerdo con la República Islámica y la acusó de atacar buques mercantes en el estrecho de Ormuz.
