SPUTNIK
MÈXICO.- El Gobierno de Estados Unidos tendría como una de sus prioridades de seguridad el desmantelamiento de una peligrosa organización criminal que opera principalmente en México y a la que se le adjudican delitos como el tráfico de drogas, de personas, extorsión y robo de combustible.
Tras el debilitamiento de cárteles como el de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación, las autoridades estadounidenses tendrían como objetivo principal al Cártel del Noroeste, una escisión de Los Zetas, liderada por la familia Treviño Morales, resaltó el diario local Milenio.
Desde febrero de 2025, esta agrupación es considerada por las agencias de seguridad norteamericanas como una organización terrorista, por lo cual se intensificaron las acciones que buscan mermar su poder, principalmente económico.
En ese mismo período, los líderes históricos de la organización, Miguel Ángel, alias Z-40, y Óscar Omar Treviño Morales, Z-42, fueron extraditados a EEUU tras más de una década detenidos en México, como parte de un grupo de narcotraficantes expulsados del país latinoamericano.
Como parte de las acciones con las cuales se busca disminuir el poder de esta organización criminal, Washington ha emprendido una serie de estrategias contra quienes se cree son operadores financieros del cártel.
Entre ellos, destaca Abdón Federico Rodríguez, conocido como Cucho, considerado segundo al mando y encargado de las operaciones de tráfico de drogas, lavado de dinero, robo de combustible y extorsión, actualmente en la lista negra del Departamento del Tesoro estadounidense.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) sancionó en abril pasado a dos casinos establecidos en Nuevo Laredo y Tampico, en el estado norteño de Tamaulipas, por presuntamente ser usados por el Cártel del Noreste para lavar dinero.
Asimismo, bloqueó los activos de Eduardo Javier Islas Valdez, encargado del tráfico de fronteras en Tamaulipas; del abogado del Z-40, Juan Pablo Penilla, y del activista Raymundo Ramos Vázquez.
Otras personas que estarían en la mira de las autoridades estadounidenses son el jefe de plaza en Piedras Negras, Coahuila (norte), y Ciudad Victoria, Tamaulipas, Antonio Romero Sánchez; el encargado de las operaciones tácticas, Francisco Daniel Esqueda; el lugarteniente de alto rango, Miguel Ángel de Anda Ledezma, y el sicario Ricardo González Sauceda.
Según la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), el Cártel del Noreste mantiene una alianza con la facción de La Mayiza, del Cártel de Sinaloa y actualmente se disputa el control de Tamaulipas con el Cártel del Golfo y otras organizaciones como Zetas Vieja Escuela, Los Metros y Los Escorpiones.
