SPUTNIK
MOSCÚ.- Los contratos a futuro del crudo Brent, referente global, retrocedieron un 4,62% respecto al cierre del 22 de mayo, situándose nuevamente por debajo de la barrera de los 100 dólares al cotizar en torno a los 98,76 por barril.
Este alivio financiero responde a la perspectiva de reapertura del estratégico estrecho de Ormuz, cuya parálisis actual bloquea el flujo de unos 14 millones de barriles diarios y mantiene el precio de la gasolina en EEUU en niveles críticamente elevados.
A pesar del optimismo inicial en los mercados de futuros, analistas y firmas de investigación advierten que la estabilización del sector energético global demorará meses, incluso años, en materializarse por completo.
La reactivación del comercio marítimo a través de Ormuz —por donde transita una cuarta parte del petróleo marítimo mundial y un quinto del gas natural licuado— enfrenta severos obstáculos logísticos que van desde el desminado de las aguas y la evacuación de buques varados hasta la recuperación de los niveles de producción de los países del Golfo Pérsico, los cuales recortaron su bombeo ante la saturación de sus capacidades de almacenamiento.
