Por: Francisco González
SANTO DOMINGO.- La corrupción, que consume de escándalos en escándalos a varias instituciones del Estado Dominicano, parece preocupar a la Conferencia del Episcopado Dominicano (CED), organismo que protesta la corrupción que imperó en SENASA durante la dirección del dirigente político, Santiago Hazim.
“Las manos manchadas por la corrupción han negado medicinas y derechos fundamentales a muchos enfermos, afectando gravemente la dignidad humana”, han objetado los obispos este lunes mediante una carta pastoral con motivo de la celebración el miércoles del Día de La Altagracia, supuesta patrona del pueblo dominicano.
En su pastoral bajo el título “Renovación y compromiso bautismal, desde una perspectiva sinodal” los jefes católicos del país citan la violencia intrafamiliar, la inseguridad ciudadana, la discriminación, la difamación y el descarte de los más vulnerables, como parte de los males que afectan al país.
“Basta con observar los medios informativos para constatar un mundo de relaciones heridas y fragmentadas en todos los niveles”, en la nación dominicana, expone el episcopado.
Ante los altos niveles de corrupción registrados en instituciones del Estado Dominicano los obispos exigen: “Que la mano de la justicia, sin privilegios para nadie, sepa sancionar de modo ejemplar a todos según el tamaño del daño causado a la sociedad por la corrupción”.
