La edición genética de células grasas demuestra su potencial para combatir el cáncer

Compartir

EFE

REDACCIÓN CIENCIA.- Tienen capacidad de absorber todos los nutrientes a su alrededor y ‘matar de hambre’ a las células cancerígenas: Una investigación de la Universidad de California, San Francisco (UCSF) ha descrito cómo el implante de células grasas puede convertirse en una prometedora terapia contra el cáncer.

El estudio, recogido este martes en la revista Nature Biotechnology, expone cómo las células adiposas pueden acaparar los recursos o nutrientes de los tumores, y vencer hasta cinco tipos de cáncer en experimentos de laboratorio.

Los investigadores tomaron como referencia las técnicas de extracción de células grasas mediante liposucción y su posterior reimplante mediante cirugía plástica.

Usaron la tecnología de edición genética CRISPR para convertir células adiposas blancas normales en células adiposas beige, que consumen vorazmente calorías para generar calor.

A continuación, las implantaron cerca de los tumores, en experimentos con ratones, de forma similar a cuando los cirujanos plásticos inyectan grasa de una parte del cuerpo para rellenar otra.

El resultado fue que las células grasas absorbieron todos los nutrientes y ‘mataron de hambre’ a la mayoría de las células tumorales.
El resultado fue efectivo incluso cuando las células adiposas se implantaron en zonas del cuerpo del ratón alejadas de los tumores.

“Al tratarse de una técnica muy conocida en cirugía plástica podríamos acelerar su aplicación como terapia celular contra el cáncer”, avanza uno de los autores, Nadav Ahituv, experto en genética y bioingeniería de la UCSF en un comunicado de la universidad.

Edición genética

Los investigadores usaron la tecnología genética CRISPR para activar genes ‘hambrientos’ de energía (UCP1) en las células de grasa blanca, donde no están de forma natural.

Cultivaron células grasas con el gen UCP1 activado (abajo) y células cancerosas (encima) y vieron como, al tener que compartir nutrientes, las células grasas se quedaban con todo el alimento y las otras terminaban muriendo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *