Por: Francisco González
SANTO DOMINGO.- Si extraño es que los patronos defiendan los derechos de los trabajadores ("Las clases no se suicidan") más extraño podría resultarle para los tontos que los empresarios dominicanos exigen respeto a los derechos de los haitianos ilegales, que el presidente, Luis Abinader, ha prometido deportar a razón de 10 mil por semana, lo que no resultaría la gran tarea, dado que la República Dominicana "Está llena de haitianos, indocumentados".

La nueva promesa de Abinader para deportar a los haitianos sin documentos, que son un "Peligro para la seguridad nacional" no ha gustado a la Asociación de Promotores y Constructores de Viviendas del Cibao (Aprocivici), cuyo presidente, Sandy Rodríguez, dice que el sector construcción podría quedar paralizado si se produce una deportación masiva de los haitianos, que, violando la ley de migración y la seguridad en la frontera han penetrado a territorio dominicano.
Las empresas constructoras de la República Dominicana emplean la mano de obra haitiana de manera ilegal, para no pagar las tarifas salariales, establecidas por el Comité Nacional de Salarios, dejando sin trabajo a los albañiles dominicanos, en lo que no interviene el Ministerio de Trabajo, quien debe aplicar el Código de Trabajo, lo que además es callado por el Consejo Nacional de la Unidad Sindical (CNUS).

También a los industriales, importadores, exportadores, las tiendas y restaurantes de chinos, se les permite violar el Código de Trabajo al emplear a los haitianos sin documentos para pagar "Salarios de hambre", evadir el pago de la seguridad social y el Impuesto Sobre la Renta.
Si se hiciera respetar el Código de Trabajo, en la República Dominicana habría una muy menor cantidad de personas desempleadas, porque los dominicanos, y no los extranjeros ilegales estarían trabajando en la construcción, la industria, la producción agropecuaria y en los hoteles turísticos.
David Llibre, presidente de la Asociación Nacional de Hoteles y Restaurantes (Asonahores)da por seguro que si se produjera la deportación masiva de haitianos, este sector no sería afectado, dado que, supuestamente, los hoteleros somo emplean a extranjeros en status legal.
Según Llibre, los dueños de hoteles estarían aplicado lo que dispone el Código de Trabajo, de emplear el 80 % de trabajadores dominicanos, y el restante 20 % de extranjeros, que se encuentre de manera legal en el país.
