SPUTNIK
MÉXICO.- Entre enero y junio de 2026, un total de 23.601 personas fueron detenidas por delitos relacionados con el narcotráfico en México. Este dato representa un incremento del 33% respecto al mismo periodo de 2025, según registros oficiales.
A tan solo dos años del inicio del Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, suman ya 41.338 detenidos en relación a dicho delito, mientras que en el mismo lapso en el sexenio de Andrés López Obrador, la cifra fue de 18.803; es decir, una diferencia del 119%, de acuerdo con reportes.
Este incremento ocurre en un contexto complicado para México en su relación con Estados Unidos por el tema de seguridad, pues desde que Donald Trump asumió su segundo mandato en enero de 2025, ha presionado a la vecina nación del sur, argumentando el combate al narcotráfico, mientras que el país latinoamericano se ha pronunciado en contra de políticas injerencistas.
EEUU, clave para cambiar el rumbo
México ha dado un viraje en cuanto a su estrategia de seguridad, aunque discursivamente la Administración de Sheinbaum ha optado por mantener el enfoque de atención a las causas más que los aspectos técnicos que han llevado a la detención de más de 40.000 personas presuntamente vinculadas al crimen organizado, señaló en entrevista con Sputnik el profesor e investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) Erick Ruíz.
"Ha habido un cambio sustancial, aunque no discursivo. Me parece que esta es una política de seguridad más operativa, que le apuesta más a la inteligencia y la cooperación entre instituciones, lo que ha sido el gran acierto", aseveró el experto en temas de seguridad y defensa. "Este sexenio, hay que mencionarlo, dista mucho de lo que se veía el sexenio pasado".
Con él coincidió el profesor e investigador de El Colegio de la Frontera Norte (Colef), José María Ramos, quien abundó que el actual Gobierno ha hecho "un cambio radical" en cuanto a su visión en el combate al crimen organizado.
Este cambio, consideraron ambos analistas, tiene un factor importante: Estados Unidos. De acuerdo con el doctor Erick Ruiz, hay tres elementos que explican el considerable aumento de los perfiles presuntamente ligados al crimen organizado: el primero, el cambio de estrategia; el segundo, las necesidades internas en el país; y el tercero, "la presión que se ejerce desde los Estados Unidos".
"EEUU es un aliciente para que la política de seguridad sea más pronta, que los resultados sean mayormente visibles y con una prontitud, y que sí satisfaga la visión del Gobierno estadounidense, pero que también pueda darle esas cifras de éxito", ponderó el analista.
"Una segunda gran cruzada contra las drogas"
El doctor José María Ramos abundó que EEUU parece haber emprendido una "segunda gran cruzada contra las drogas" que, dijo, comenzó desde que Trump catalogó como organizaciones terroristas internacionales a al menos seis grupos del crimen organizado mexicanos.
"Con estas políticas ejecutivas se ha generado lo que yo llamo la segunda gran cruzada contra las drogas, la primera en los años [de 19]70 con el expresidente Richard Nixon, pero en esta ocasión es una cruzada que refleja el interés que tiene [EEUU] por México", aseveró.
Ese, agregó, es el contexto en el cual México ha cambiado su estrategia de seguridad, incrementando así su política de detenciones y traslados de presuntos criminales a EEUU; sin embargo, apuntó que el país norteamericano no ha sido correspondiente en cuanto a estos esfuerzos.
"¿Aquí el reto cuál es? Que el Gobierno de Estados Unidos fortalezca sus políticas de prevención y tratamiento para disminuir el alto consumo, no solo de fentanilo, sino de cocaína, marihuana, heroína. El segundo punto es el tema de las armas (y su trasiego)", dijo el analista.
"Muy poco va a cambiar tras las elecciones de EEUU"
En repetidas ocasiones, la presidenta Sheinbaum ha señalado que el país latinoamericano es utilizado como "piñata" por la Administración de Trump con fines electorales.
Durante un discurso en mayo pasado, indicó que se tienen que cuestionar los verdaderos intereses de Washington y de algunos sectores estadounidenses que con un discurso antimexicano buscan posicionarse electoralmente, o bien, posiblemente influir en los comicios del próximo año en la nación latinoamericana.
"No son preguntas retóricas. ¡México no es piñata de nadie!", sentenció.
Al respecto, el doctor Erick Ruíz señaló que desde mediados del siglo pasado, la política de seguridad de EEUU está basada en enemigos históricos: primero el comunismo, luego el terrorismo y ahora el narcotráfico. Bajo esta lógica, previó, EEUU no cesará sus ataques pasado el proceso electoral intermedio de noviembre próximo.
"Su política e incluso su discurso antimexicano están teniendo éxito en el votante (…). Yo no preveo que vaya a cambiar algo por esta misma lógica histórica de que quien hace mal o quien representa una amenaza a la seguridad, generalmente proviene de afuera", finalizó.
