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RUSIA.- La compañía de Elon Musk ha afianzado su presencia en la región.
Starlink, la empresa de telecomunicaciones de Elon Musk, ha ampliado recientemente su servicio de banda ancha satelital en América Latina, donde múltiples zonas remotas ahora tienen una buena conexión. Sin embargo, se exponen a contingencias particulares.
El multimillonario sudafricano, nacionalizado estadounidense, formó parte del Gobierno de EE.UU. con un cargo creado para él y, a pesar de que se distanció de la política activa, mantiene estrecho contacto con el presidente, Donald Trump, y su agenda.
Musk destacó el lunes que ahora Starlink "apoya a comunidades rurales en Bolivia". Con diversos servicios también operan en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela; la mayoría, naciones que tienen estrechas relaciones con Washington.
"Existe la preocupación de que depender de un único proveedor, en particular uno tan politizado (…) pueda ser realmente peligroso desde la perspectiva de la soberanía de un país", declaró Steven Feldstein, investigador principal de la Fundación Carnegie para la Paz Internacional.
Entrevistado por NPR a fines de 2025, Feldstein dejó una serie de interrogantes. "¿Qué pasaría si Starlink decidiera cortar la conectividad, como ya ha ocurrido en otros ámbitos? ¿Qué opciones tendría entonces ese país? Este tipo de preguntas inquietan mucho a los gobiernos, sobre todo a aquellos cuya política exterior no está directamente alineada con la de EE.UU.", dijo.
Coerciones
Poco antes de que Musk dejara el Departamento de Eficiencia Gubernamental, conocido como DOGE, se conoció que Washington presionó a Gambia, un país africano de aproximadamente 3 millones de habitantes, para que Starlink obtuviera una licencia.
"Les escribo para solicitar su apoyo y permitir que Starlink opere en Gambia", se lee en una carta enviada por la Embajada de EE.UU. en Gambia. "Les ruego respetuosamente que faciliten las autorizaciones necesarias para que Starlink pueda comenzar sus operaciones en Gambia", insistió.
Gambia, el sexto país más pequeño de África, mantuvo su negativa. No obstante, desde que Trump volvió a la Casa Blanca, al menos seis países del continente le han abierto sus puertas a Starlink.
Polémica
Dos semanas antes de que EE.UU. e Israel atacaran suelo iraní, iniciando el mayor conflicto de este año, The Wall Street Journal reportó que la Administración Trump introdujo de "contrabando" hasta 6.000 terminales del servicio de Internet Starlink a Irán.
Al mes siguiente, en marzo de 2026, Namibia le negó la licencia a la compañía de Musk porque sus leyes requieren como mínimo un 51 % de participación local en cualquier negocio. Además, la solicitud de Starlink no cumplía con los requisitos básicos de seguridad nacional, explicó una ministra.
Sudáfrica, el país natal de Musk, tampoco ha aprobado el servicio, porque su legislación requiere que al menos un 30 % de la propiedad local de los titulares de licencias de telecomunicaciones esté en manos de grupos históricamente desfavorecidos, entre otras condiciones regulatorias.
