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NUEVA YORK.- Los acuerdos del gobierno estatal con República Dominicana, Puerto Rico y Jamaica buscan abrir mercados para empresas neoyorquinas.
Por qué el estado de Nueva York avanza en acuerdos con Puerto Rico, República Dominicana y Jamaica, ¿y qué obtiene a cambio el contribuyente? Al cumplir cinco años al frente del gobierno estatal, Kathy Hochul destaca que ha convertido los vínculos históricos con estas islas caribeñas en una estrategia que busca beneficiar no solo a las comunidades boricua, quisqueyana y jamaiquina, sino al conjunto de los neoyorquinos.
Aunque el ciudadano común podría pensar que se trata solo de asistencia durante huracanes, terremotos y otras emergencias, en paralelo estos acuerdos de cooperación buscan abrir nuevos mercados para las empresas de Nueva York, atraer productos al estado e intercambiar conocimientos sobre gestión de desastres e infraestructura.
No es para menos: la relación comercial con República Dominicana, por sí sola, alcanza los $625 millones anuales y la administración Hochul apuesta por multiplicarla bajo un modelo que se define como de “ganar-ganar”.
En sus balances en el primer lustro frente al gobierno estatal, la gobernadora defiende este acercamiento con el Caribe como una relación de beneficio mutuo. Mientras las islas reciben capacitación, tecnología y apoyo para responder a huracanes, terremotos, sequías e inundaciones, Nueva York obtiene acceso a nuevos mercados, experiencia acumulada frente a fenómenos naturales y oportunidades para que sus empresas exporten productos y servicios.
“Me comprometo a seguir trabajando con estas y otras comunidades, tanto aquí como fuera de nuestras fronteras, para fortalecer nuestras relaciones comerciales, ampliar las oportunidades de comercio y traer los productos y servicios que estas comunidades necesitan”, afirmó Hochul.
La mandataria aseguró que estas alianzas también permiten conectar a las empresas neoyorquinas con mercados internacionales, especialmente en territorios con profundos vínculos familiares, culturales y económicos con el estado.
Islas con peso en NY
En los hechos, el peso demográfico ayuda a explicar el interés del gobierno estatal en profundizar sus relaciones con el Caribe.
Según estimaciones de 2023 de la Encuesta sobre la Comunidad Estadounidense, en todo el estado de Nueva York viven aproximadamente 955,000 personas de origen puertorriqueño, 849,000 de origen dominicano y 306,000 de ascendencia jamaiquina.
En conjunto, las tres poblaciones suman alrededor de 2,1 millones de residentes, equivalentes a más de uno de cada diez habitantes del estado, aunque esta suma debe entenderse como aproximada.
¿Qué gana el contribuyente de NY?
En entrevista con El Diario, Minoska Alcántara, directora ejecutiva de la Autoridad de Puentes del Estado de Nueva York, explicó que estas iniciativas no deben entenderse únicamente como recursos enviados al extranjero, sino como inversiones capaces de generar una gran actividad económica.
“Nueva York gana bastante, porque nuestros técnicos en Puerto Rico y Santo Domingo son altamente calificados en estas áreas. Cuando el técnico dominicano viene a Nueva York a aprender de la tecnología, a la misma vez nosotros aprendemos de la experiencia que ha tenido manejando emergencias con poca disponibilidad de recursos”, aseguró.
El intercambio adquiere mayor importancia a medida que Nueva York enfrenta inundaciones repentinas y otros eventos climáticos que durante décadas han afectado a los países del Caribe.
Alcántara destacó que además del conocimiento técnico, los convenios pueden producir ventas e ingresos tributarios. La relación comercial entre Nueva York y República Dominicana, señaló, ronda los $625 millones anuales, una cifra que el gobierno estatal considera con amplio margen para crecer.
La funcionaria de origen dominicano explicó que Empire State Development busca vincular a productores y compañías neoyorquinas, desde agricultura y tecnología hasta equipos para emergencias, con compradores dominicanos. Al mismo tiempo, la estrategia contempla facilitar la entrada a Nueva York de productos como café y cacao provenientes de República Dominicana.
“Gana el dominicano, porque también tiene la oportunidad de vender sus productos en Estados Unidos, pero yo traigo lo mío: la gente que trabaja con drones, agricultura y otras áreas”, resumió Alcántara.
Cooperación con República Dominicana
Como se recordará, Hochul realizó en 2025 su primera visita oficial a República Dominicana y firmó con el presidente Luis Abinader una declaración de intenciones para ampliar la cooperación en turismo, preparación ante desastres, innovación agrícola y desarrollo económico.
Como seguimiento, una delegación de Empire State Development viajó al país caribeño y sostuvo encuentros con funcionarios, empresarios y representantes del sector privado en Santo Domingo y Santiago. Las conversaciones se concentraron en comercio, logística, industria y oportunidades dentro de las zonas francas dominicanas.
La cooperación también incluye capacitación técnica. Alcántara relató que aproximadamente 15 especialistas dominicanos viajaron previamente a Nueva York para conocer métodos de diseño, construcción y mantenimiento de puentes.
Entre las prácticas compartidas estuvieron el lavado de las estructuras después del invierno para eliminar la sal y prevenir la corrosión, así como el uso de cabras para retirar maleza debajo de los puentes sin exponer a los trabajadores a plantas que pueden causar alergias.
Un nuevo grupo, integrado por técnicos de alrededor de diez instituciones y ministerios dominicanos, tiene previsto participar en septiembre en una capacitación sobre gestión de emergencias en el Centro Estatal de Preparación, ubicado en Oriskany, Nueva York.
Los ejercicios abordarán inundaciones repentinas, actividad sísmica, protección de infraestructura crítica y evaluación de edificios afectados. También incluirán el uso de drones y la manera de determinar, a partir de las grietas visibles, si una estructura permite el ingreso seguro de policías, bomberos y rescatistas.
Una relación histórica con Puerto Rico
Asimismo, Puerto Rico ha sido uno de los principales destinatarios de la cooperación estatal. Ante la reciente crisis de suministro que afectó a más de 180,000 usuarios.
En este sentido, el estado de Nueva York se ha asociado con la iniciativa Afya Puerto Rico Water Relief para enviar agua potable de emergencia, donada por Coca-Cola, Distritos y Afya, desde el almacén de Afya en Yonkers.
Esta ayuda se distribuirá en San Juan y los municipios circundantes para atender la situación derivada de la emergencia por sequía que afecta a toda la isla y del deterioro de la infraestructura hídrica, factores que impiden que cerca de 500,000 puertorriqueños reciban agua potable purificada.
Por ello, se enviaron 26 palés de agua potable de emergencia que contienen más de 44,928 botellas individuales de agua limpia.
Asimismo, en 2024 el estado también destinó $1 millón a programas artísticos para jóvenes puertorriqueños y $300,000 a iniciativas de preparación ante huracanes y resiliencia.
Un año antes, Nueva York y Puerto Rico establecieron un consejo asesor para impulsar prioridades económicas compartidas. Ese esfuerzo produjo, entre otros acuerdos, la entrada de vinos neoyorquinos al mercado puertorriqueño por primera vez.
La cooperación se intensificó después del huracán Fiona en 2022, cuando Nueva York envió 100 policías estatales y desplegó personal de la Autoridad de Energía para colaborar en el restablecimiento del servicio eléctrico. Aerolíneas, sindicatos, hospitales y organizaciones de salud también participaron en las labores de recuperación.
Desde 2015, el estado mantiene además una Oficina de Comercio y Turismo en el Viejo San Juan, concebida para promover los intercambios económicos, gubernamentales y culturales.
Jamaica, comercio y recuperación
La estrategia de Hochul también se extiende a Jamaica. El estado ha trabajado con organizaciones comunitarias y del sector de la salud en labores de recuperación después de huracanes.
Como destaca un boletín oficial de la gobernación de Nueva York, además Empire State Development envió una delegación a la isla para reunirse con posibles socios comerciales, identificar oportunidades de inversión y explorar nuevos mercados para compañías con sede en Nueva York.
Aunque la administración no precisó el valor de esos intercambios, ni cuánto dinero público se ha destinado específicamente a Jamaica, los contactos forman parte de su intención de convertir los vínculos demográficos de Nueva York con el Caribe en relaciones económicas más amplias.
El peso de la diáspora
Como ya ha sido destacado, los dominicanos, puertorriqueños y jamaiquinos conforman algunas de las comunidades caribeñas más numerosas del estado. Sus vínculos con sus lugares de origen sostienen un flujo constante de remesas, viajes y compras, pero también una demanda de alimentos, medicinas y otros productos en ambos sentidos.
Alcántara sostuvo que estas comunidades, además de favorecer el comercio, han sido fundamentales para el funcionamiento de Nueva York en sectores como salud, cuidado de adultos mayores, hotelería, transporte y servicios esenciales.
“Cuando vino la pandemia y el hispano andaba en la calle ayudando en los hospitales, no seleccionaba al enfermo que iba a ayudar: ayudaba a quien tuviera que ayudar”, recordó.
La funcionaria mencionó también las inversiones estatales para preservar la historia de estas comunidades, entre ellas $12.5 millones para un Centro Cultural Dominicano en Inwood y $20 millones para el Centro de Estudios Puertorriqueños de CUNY en East Harlem.
“Es importante que los niños que vienen subiendo entiendan nuestra historia y nuestras contribuciones”, Nosotros no hemos llegado aquí solamente a recibir. Hemos llegado y hemos contribuido mucho”, remató.
El dato:
702,330 dominicanos, 595,627 puertorriqueños y 194,481 jamaiquinos contabilizó el Censo 2020 en la Gran Manzana. En total, representan cerca de 1,5 millones de habitantes, aproximadamente el 17% de la población de los cinco condados. Los dominicanos constituyen actualmente el grupo hispano más numeroso de la ciudad.
