SPUTNIK
BRASIL.- En una llamada telefónica de más de una hora, los presidentes de Brasil y EEUU, Luiz Inácio Lula da Silva y Donald Trump, respectivamente, abordaron temas de la relación bilateral y la agenda global
El vínculo entre las dos principales economías del continente americano enfrenta una fuerte crisis diplomática y comercial, agravada por la reciente imposición estadounidense de aranceles de 25% a una amplia gama de productos brasileños.
"Destaqué que los aranceles afectan negativamente tanto a Brasil como a EEUU y afirmé que seguir en la mesa de negociación es la mejor opción para los dos países", señaló el mandatario brasileño, quien agregó que "los grandes líderes no son aquellos que inician guerras, sino aquellos que ponen fin a los conflictos".
En cuanto a la designación por parte de Washington del Comando Vermelho y el Primeiro Comando da Capital —dos de los grupos delictivos más grandes del gigante sudamericano— como "organizaciones terroristas extranjeras", Lula argumentó que, si bien estas agrupaciones siembran el terror diario entre las poblaciones más vulnerables, no se trata de grupos terroristas y que Brasil posee instrumentos para enfrentarlos.
Adicionalmente, ambos líderes intercambiaron puntos de vista sobre los principales conflictos globales, en especial el conflicto ucraniano y el de Oriente Medio: "Coincidimos en la urgencia de encontrar una solución negociada", dijo Lula.
