"Existirá una presión permanente": EEUU rechaza renovar el T-MEC por 16 años más

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SPUTNIK

MOSCÚ.- El representante comercial del Gobierno estadounidense, Jamieson Greer, indicó que el T-MEC, signado con México y Canadá, no se extenderá como estaba previsto. Pese a esto, el acuerdo sigue vigente por una década más. Expertos analizan para Sputnik las implicaciones de la decisión de la Casa Blanca.

De acuerdo con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, el T-MEC seguirá vigente hasta el 2036 y este se revisará año con año, de acuerdo con lo previsto en el mismo acuerdo.

"¿Qué característica debe tener este proceso de revisión año con año? Es algo que tenemos que definir ahora en las reuniones que van a tener los tres secretarios para ver, en particular, qué se plantea", dijo la mandataria en conferencia de prensa.

De acuerdo con el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, Washington argumentó que su decisión se debe a la pérdida de empleos manufactureros en el país norteamericano, así como al déficit comercial y a una dependencia excesiva de otros países fuera de la región.

"EEUU quiere mantener la incertidumbre"
En entrevista con Sputnik, el economista mexicano Josafat Hernández aseveró que la decisión de Washington respecto al tratado obedece a la política económica de la actual Administración, que se caracteriza, entre otras cosas, por presionar a sus socios vía los aranceles.

"Lo que veo es que se abre un período de mucha discrecionalidad al ya no haber un marco fijo de reglas del juego para llevar a cabo las interacciones comerciales entre México, Estados Unidos y Canadá", dijo el analista.

Y es que, ponderó, si México y Canadá "no hacen lo suficiente" en materia de seguridad, migración y de acceso a recursos energéticos, EEUU se reserva el derecho para imponer tarifas de acuerdo a sus criterios con el argumento de defender su seguridad nacional.

"Me parece que es una nueva forma, por decirlo así, de justificar y de darle un uso discrecional de los aranceles, un claro uso imperialista, donde [Washington] va a aprovechar las asimetrías de poder, las asimetrías económicas, para apelar a decisiones por nacionalismo económico", consideró.

En este juego, dijo, no hay ganador. La incertidumbre afectará a las empresas transnacionales, ya sean mexicanas, canadienses o estadounidenses, dado que será más costoso mantener la división internacional del trabajo.

Con él coincide el doctor en Economía Oscar Rojas, quien agregó que desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca "hubo un quiebre" de la economía global, ello derivado de un reconocimiento de EEUU de su imposibilidad de competir contra China. El T-MEC "no iba a ser la excepción", aseveró.

El analista abundó que, con las revisiones anuales previstas hasta ahora en el marco del pacto comercial, "de lo que estamos hablando es que va a existir una presión permanente para tratar de comandar el proceso de relocalización, con el fin de ir disminuyendo la actividad de China en la región que ha crecido de forma contundente".

Un posible fracaso para Washington

Para el doctor en Economía e investigador de la UNAM Moritz Cruz, la decisión de EEUU de no prorrogar el tratado por 16 años más podría ser también un síntoma de que es probable que el Gobierno estadounidense no logró las concesiones que quería en el marco del acuerdo.

"Mucho de lo que pedía era innegociable para México. Así lo veo. Esto ha orillado a que decidan no embarcarse en un período de 16 años (…). Estimo que están viendo en el mediano plazo y, posiblemente, estén esperando un cambio de gobierno en México en donde se conceda más como se ha hecho en el pasado. [La nación latinoamericana] podría estar apostando también a un cambio de gobierno en EEUU", analizó.

Si este fuera el caso, sentenció el experto, la decisión de no ratificar por 16 años más el acuerdo parece ser adecuada y, en todo caso, conveniente para México.

De acuerdo con Cruz, si la idea de Washington de mantener el tratado tan solo una década más prevalece, esto generaría una incertidumbre económica inicial, ya que es un escenario nuevo en más de tres décadas. Sin embargo, dijo, nada fatal.

"No va a cambiar drásticamente nada, en todo caso (…). Estamos hablando de un período [10 años] donde muchas cosas pueden cambiar, los gobiernos o, incluso, llegar a otros acuerdos", dijo.

De acuerdo con el experto, esta es también una oportunidad "muy importante para que México mire hacia otros mecanismos de desarrollo, de crecimiento (…). Podría ser una buena señal, una buena oportunidad".

 

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