SPUTNIK
MOSCÚ.- Colombia es el miembro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en el que un trabajador promedio debe invertir más tiempo para percibir ingresos equivalentes a 1.000 dólares, según un análisis elaborado con información del ente internacional y Our World in Data.
El estudio estima que un empleado colombiano requiere aproximadamente 86 horas de trabajo para alcanzar ese monto, el registro más elevado entre las economías incluidas en la comparación.
En el extremo opuesto del ranking aparecen Luxemburgo e Islandia, donde bastan cerca de 16 horas para generar el mismo ingreso. Le siguen Suiza con 18 horas, Noruega y Dinamarca con 19 y Países Bajos con unas 20 horas.
En tanto, Estados Unidos también se sitúa entre las economías con mejor remuneración por hora trabajada, ya que un empleado necesita alrededor de 22 horas para reunir el equivalente a 1.000 dólares.
En la región latinoamericana, el segundo lugar con mayor número de horas corresponde a México, con 78 horas, mientras que Costa Rica presenta un mejor desempeño al requerir cerca de 53 horas para alcanzar ese ingreso.
El salario mínimo en Colombia es de 1.750.905.00 pesos, alrededor de 507 dólares.
El diario colombiano La República destacó que la diferencia entre América Latina y las economías desarrolladas responde, entre otros factores, a los menores niveles de productividad, la elevada informalidad laboral, el acceso más limitado al capital y un crecimiento más lento de los salarios.
El análisis también señala que países con instituciones laborales más consolidadas, mayores inversiones en educación y una participación más alta en el mercado de trabajo suelen registrar ingresos por hora más elevados. En el caso de Luxemburgo, además, influye el peso de los sectores financiero y de servicios profesionales.
La comparación se realizó con salarios ajustados por paridad de poder adquisitivo (PPA), un indicador que permite comparar el poder de compra entre países al considerar las diferencias en el costo de vida. Los datos utilizados corresponden a ingresos brutos, es decir, antes del pago de impuestos.
