SANTO DOMINGO.- El Consejo Dominicano de Unidad Evangélica (CODUE), que agrupa a 9,000 iglesias en el país, pidió al Congreso Nacional un “debate amplio y transparentes” para la reforma a la Ley 87-01, sobre Seguridad Social.
El pastor Feliciano Lacen, presidente de la institución, pidió a los legisladores que no excluyan de esa discusión a las organizaciones de la sociedad civil “ni a los sectores vivos de la nación”.
El religioso reconoció la responsabilidad de Poder Legislativo de hacer, modificar y aprobar las leyes, pero consideró que “el país no puede seguir permitiendo que las demandas de la ciudadanía sean ignoradas, especialmente en una legislación tan sensible”.
«No podemos continuar con una ley que parece enemiga de quienes deberían ser los verdaderos representados y beneficiados por ella», afirmó.
El presidente de CODUE advirtió que cualquier intento de modificación que se realice a puertas cerradas, sin el consenso de los sectores sociales, está destinado al fracaso.
Calificó el marco regulatorio actual como un «negocio desleal» donde el socio principal, que es el pueblo, lleva la peor parte, mientras que las Administradoras de Riesgos de Salud (ARS) y las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) retienen los mayores privilegios.
