Grave peligro por la peste porcina

Compartir

Grave peligro por la peste porcina

Editorial

Listín Diario

Los criadores de cerdos están viviendo una hora muy difícil: La Peste Porcina Africana está matando su producción, especialmente en Dajabón y el Cibao Central.

Aunque las autoridades afirman que el rebrote “está bajo control” y se está dando asistencia a los criadores y levantando pruebas de la infección, los afectados siguen clamando por ayuda gubernamental.

Mayor es el tormento para estos productores porque ellos advirtieron con suficiente tiempo que la peste estaba atacando y las autoridades no respondieron a la altura de las circunstancias.

Lo que corresponde ahora es que el gobierno acuda sin demora a crear un cerco sanitario en los territorios que están registrando la mortandad de cerdos para evitar una propagación nacional de la infección y la quiebra masiva del sector.

Una intervención oportuna del gobierno debe incluir una compensación económica a los criadores para que puedan recuperarse de las pérdidas, relanzar su producción y seguir creando empleos y estimulando el comercio.

Los funcionarios afirman que la peste no está afectando a las grandes granjas, sino a pequeños criadores, lo que indica que hacia estos últimos es que hay que volcar la atención y la ayuda inmediata.

No es posible que además de perder una parte significativa del mercado de la carne de cerdo por las importaciones privilegiadas, quienes siguen intentando competir con un producto criollo y fresco, terminen quebrados.

En materia de alimentos, una responsabilidad insoslayable del gobierno es promover y facilitar la producción agrícola y la crianza de ganado por el sector privado para garantizar la soberanía alimentaria y la calidad de esos productos.

Mientras los funcionarios digan que están ayudando a los criadores y estos reclaman a diario que están en espera de apoyo gubernamental, estamos patinando en el lodazal de las palabras.

La producción de carne de cerdo es vital para proporcionar proteínas de alta calidad a los dominicanos y es una prioridad salvarla de los efectos de la peste.

Actuemos ya para evitar una situación similar a la que vivimos en 1980 cuando fue necesario sacrificar la totalidad de la población de cerdos y reiniciar la crianza desde cero.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *