Por: Francisco González
SANTO DOMINGO.- La desgracia de los porcicultores de la República Dominicana, la fiebre porcina africana, podría estar siendo agravada por el Gobierno, quien, según denuncian los productores de cerdos del Cibao, pretende pagar solo 50 de los animales sacrificados, cuando la mayoría de la zona tiene una crianza de hasta más de 100 marranos.
“Eso (la peste porcina africana) está regado aquí. Y lo atribuimos al mal manejo de la erradicación de la peste porcina por parte del Gobierno”, ha denunciado a voz en cuello Ambiorix Cabrera, el presidente de la Asociación de Pequeños Productores Avícola Moca-Licey (Approamoli).
Cabrera sostiene que los pequeños criadores de cerdos "no creen en el Gobierno".
“Los productores son los afectados. solamente van a cubrir 50 cerdos, eso es lo que le van a pagar, pero la mayoría tiene más de 100 de cerdos", insistió el cabeza de los dueños de granjas de cerdos del Cibao.
"A un señor le mataron como 500, y no se sabe si se lo van a pagar”, denuncia con indignación, Tony Inoa, propietario de una granja porcina en Moca.
Los productores refutan a Hipólito Mejía
La afirmación de Hipólito Mejía de que los porcicultores son irresponsables por el alegado mal manejo de las granjas de cerdos ha sido refutada por Tony Inoa, quien como ese político está en su Gobierno ha ripostado: “Lo pasa es que lo Gobierno, cuando no hacen el trabajo, tratan de echarle la culpa a los productores”.
Alcalde de Dajabón dice sus verdades
Santiago Riverón, alcalde de Dajabón, ha denunciado que el ministro de Agricultura, Limbert Cruz, ubicado como uno de los hombres del grupo que dentro del PRM dirige, Hipólito Mejía, no está haciendo nada para combatir la fiebre porcina en esa demarcación.
“El ministro de Agricultura, Limbert Cruz ha dejado solo a los porcicultores y han los que han llegado hasta aquí, no han venido con solución a la crisis, sino que han venido a hacer bulto, pero no a combatir la enfermedad”, sostiene Riverón.
La enfermedad ha sido detectada en Guanábano y en Cayetano Germosén, donde los brotes han sido eliminados, pero también afecta a los porcicultores de Barranca, en La Vega.
