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BRASIL.- El balotaje del 25 de octubre entre Flavio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), que obtuvo 47% de los votos y el presidente Luiz Inacio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT), que cosechó un 45%, definirá el color político de América Latina.
"Era imaginado un resultado apretado, pero la sorpresa fue que Bolsonaro superó a Lula en un 1,9%, lo que equivale a 2,3 millones de votos. Para la segunda vuelta, Lula debe atraer los votos de los candidatos independientes y enfocarse en quienes se abstuvieron. Será un balotaje con mucha tensión y polarización", señaló Breno Altman, periodista desde Brasil.
"Para los Estados Unidos, esta elección es una batalla estratégica para recuperar el control sobre Latinoamérica. Es fundamental para Trump tener al mandatario de Brasil completamente subordinado a la Casa Blanca, por ser el país con mayor territorio, población y la economía más grande de la región", agregó.
"Lula tiene posibilidades de remontar la situación si es capaz de exponer a Bolsonaro en todas sus características, de generar en el país una dicotomía entre patria y peligro. Es llevar la elección a 'reelegir a Lula o elegir el caos'. Tiene que deconstruir la candidatura de Flavio", cerró.
Milei y el escenario regional: ¿qué busca con un triunfo de Bolsonaro?
Javier Milei celebró el resultado de Flavio Bolsonaro en las presidenciales y felicitó al senador tras imponerse en la primera vuelta. En el mismo mensaje, el mandatario destacó las posibilidades de profundizar el vínculo entre ambos países si Bolsonaro consigue imponerse en la segunda vuelta.
"Milei siempre ha apoyado a su padre [Jair Bolsonaro, padre del candidato Flavio Bolsonaro] y era lógico que lo acompañe. En el caso de que triunfe Bolsonaro en el balotaje, quedaría América del Sur prácticamente con Gobiernos conservadores, salvo Uruguay. En ese sentido, es esperable que Milei considere que él comenzó el camino porque los candidatos que apoyó, ganaron", indicaó Gustavo Marangoni, politólogo argentino.
"Hay otra interpretación y es que los que gobiernan suelen perder la reelección; de las últimas 25 elecciones que hubo en América Latina, en 21 el oficialismo perdió independientemente de su sesgo ideológico", agregó.
"Lo que más le interesa a Milei es que EEUU vuelva a dar apoyo financiero en la previa a las elecciones si es que hay un estrés cambiario como el año pasado", cerró.
