SPUTNIK
WASHINGTON.- Pese a ser una enfermedad prevenible mediante la vacunación, este virus letal afecta a más de 150 países y territorios, según alertó el organismo de salud de la ONU con motivo del Día Mundial contra la Rabia.
De acuerdo a un flamante reporte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el perro doméstico se mantiene como el principal vector de transmisión hacia las personas, siendo responsable de hasta el 99% de las infecciones humanas a nivel global.
Las autoridades de salud detallan que la transmisión ocurre predominantemente a través de mordeduras o rasguños profundos de animales infectados, cuya saliva porta el virus.
Los datos epidemiológicos revelan una marcada vulnerabilidad en la infancia, ya que cuatro de cada 10 fallecimientos por rabia corresponden a menores de 15 años. Esta situación se agrava principalmente en zonas rurales y de bajos recursos de Asia y África, donde el acceso a atención médica inmediata y a la profilaxis posterior a la exposición suele ser limitado.
Frente a este escenario, la OMS y organismos internacionales sostienen que la estrategia más efectiva para interrumpir el ciclo de contagio es la inmunización canina masiva. Para frenar la circulación del virus y erradicar el riesgo de transmisión hacia los seres humanos, los expertos señalan que se debe alcanzar y mantener una cobertura de vacunación superior al 70% en la población canina.
En el caso de México, las autoridades sanitarias destacan que el país se ha consolidado como pionero al eliminar la rabia humana transmitida por perros como problema de salud pública. No obstante, asociaciones de veterinarios y especialistas enfatizan la necesidad de no bajar la guardia y garantizar esquemas de vacunación anual para perros y gatos domésticos.
Asimismo, los organismos internacionales recuerdan que, ante cualquier mordedura o arañazo de un animal sospechoso, es vital lavar de inmediato la herida con agua y jabón y acudir sin demora a un centro de salud. La atención médica rápida, junto con la aplicación oportuna de la profilaxis postexposición, es la única medida eficaz para salvar vidas tras una agresión.
