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NUEVA YORK.- Los delitos de odio van a la alza en la ciudad, mientras los ataques contra judíos concentran más de la mitad de los casos confirmados.
La ciudad de Nueva York enfrenta un contraste inquietante en sus estadísticas de seguridad: mientras la ciudad registró el verano con menos homicidios y tiroteos de su historia, los delitos de odio aumentaron de manera considerable, impulsados en buena medida por ataques contra personas judías.
Los nuevos datos difundidos por el Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) muestran que, entre los primeros 8 meses de 2026, se confirmaron 425 delitos de odio, frente a los 367 registrados durante el mismo periodo de 2025. El incremento representa un 15.8% en un año.
El repunte adquiere especial relevancia a pocos días de las celebraciones de Rosh Hashanah y Yom Kippur, 2 de las fechas más importantes del calendario judío. En este contexto, líderes comunitarios han expresado preocupación por la seguridad de residentes, escuelas y sinagogas.
Los ataques contra judíos concentran la mayor parte
Los delitos de odio antijudíos aumentaron un 8% y representaron más de la mitad de todos los casos confirmados durante los primeros 8 meses del año, según las cifras citadas del NYPD.
El dato resulta particularmente significativo debido a la proporción de población judía en NYC. De acuerdo con la información difundida, los judíos neoyorquinos representan alrededor del 10% de los habitantes de la ciudad, pero aparecen como víctimas en más de la mitad de los delitos de odio confirmados.
Entre los episodios violentos ocurridos durante el verano se encuentra el ataque contra Moshe Grunhaus, un hombre judío que fue apuñalado en julio en el Upper West Side, cerca de una sinagoga. El caso se convirtió en uno de los ejemplos más graves de la tensión que ha rodeado a la comunidad durante los últimos meses.
También se reportó el robo del sombrero de un hombre judío ortodoxo en Midtown Manhattan el 24 de agosto. El sospechoso fue detenido y enfrenta cargos relacionados con robo y agresión considerada como delito de odio.
Investigación federal y presión sobre la ciudad
El aumento de los ataques antijudíos también ha provocado la intervención del gobierno federal. Después del ataque ocurrido en julio, el Departamento de Justicia de Estados Unidos envió una carta al alcalde Zohran Mamdani en la que pidió respuestas sobre lo que calificó como un posible trato desigual hacia los judíos.
La dependencia federal también anunció que estaba investigando activamente los delitos antisemitas registrados en la ciudad.
Harmeet Dhillon, fiscal general adjunta de EE.UU. y responsable de la División de Derechos Civiles del Departamento de Justicia, aseguró que el gobierno federal está tomando el antisemitismo con seriedad.
El escenario, además, ha alimentado el debate político en torno a Mamdani. Líderes judíos locales han cuestionado algunas de sus declaraciones sobre Israel y la guerra en Gaza, mientras críticos del alcalde han vinculado su retórica política con el incremento de los ataques antijudíos.
Mamdani, por su parte, ha rechazado las críticas y ha insistido en que su administración toma en serio la lucha contra el antisemitismo. También ha incrementado los fondos destinados a combatir el odio.
Hay, de hecho, un dato reciente que apunta en otra dirección: durante agosto, los delitos de odio antijudíos confirmados disminuyeron 13.6%.
El contraste con el verano más seguro
La evolución de los delitos de odio contrasta con el panorama general de violencia que presentó NYC durante el verano.
Entre el 1 de junio y el 31 de agosto, la ciudad registró las cifras más bajas de tiroteos, víctimas de disparos y asesinatos para ese periodo desde que existen registros históricos comparables.
Durante esos 3 meses se reportaron 195 tiroteos, 32 menos que el anterior mínimo de 227, establecido apenas el año pasado.
El número de víctimas de disparos también alcanzó un récord positivo. Fueron 249 personas, 44 menos que las 293 registradas en 2018, que hasta ahora constituían la cifra más baja para un verano.
Los homicidios siguieron la misma tendencia. NYC contabilizó 66 asesinatos entre junio y agosto, doce menos que los 78 registrados durante el mismo periodo de 2017.
Las cifras dibujan, por tanto, una realidad compleja: la violencia más grave ha descendido a niveles históricos, pero determinados grupos continúan enfrentando un aumento de agresiones motivadas por odio.
Con las principales festividades judías acercándose, la atención vuelve a concentrarse en la capacidad de las autoridades para prevenir nuevos ataques y proteger a las comunidades consideradas en riesgo.
