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NUEVA YORK.- El departamento de salud de la ciudad lanzará una campaña informativa y un registro público para auditar el mantenimiento sanitario en edificios.
El alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani, presentará una serie de nuevas iniciativas para prevenir y controlar futuros brotes de legionelosis, justo antes de una audiencia que se llevará a cabo este miércoles en el Ayuntamiento, donde las autoridades municipales tendrán que responder cuestionamientos sobre su gestión del brote mortal de la enfermedad que ocurrió este verano en el Upper East Side.
El último brote de la enfermedad similar a la neumonía ha dejado a 11 muertos, superando el número de fallecidos por el brote de legionelosis de 2025, que dejó siete muertos.
Las medidas anunciadas por el alcalde están dirigidas a las torres de refrigeración por agua, que pueden provocar la proliferación de la bacteria Legionella, causante de enfermedades, si no se les da mantenimiento adecuado.
Mamdani aseguró que el Departamento de Salud de la ciudad coordinará con el Departamento de Edificios para identificar las torres de refrigeración que no hayan sido registradas de manera correcta y agilizará las audiencias administrativas por infracciones vinculadas con las torres de refrigeración, con el objetivo de reforzar el cumplimiento de las normas municipales en materia de mantenimiento y pruebas.
Asimismo, indicó que la ciudad convocará a un panel asesor científico para evaluar la tecnología emergente de torres de enfriamiento y los sistemas de enfriamiento alternativos para edificios, y que investigará métodos más inmediatos para analizar las torres de enfriamiento en busca de Legionella, una parte fundamental de los esfuerzos de la ciudad para analizar los brotes.
“Nuestra respuesta al brote en el Upper East Side fue rápida y enérgica, y estamos aprovechando lo aprendido para fortalecer nuestros sistemas, agilizar la aplicación de la ley y hacer que la respuesta de salud pública sea más transparente”, manifestó el alcalde en un comunicado.
El comisionado de Salud de la ciudad, el Dr. Alister Martin, declaró que se eliminó el origen del brote en el Upper East Side, lo que se traduce en que ya no existe un gran peligro de contraer la enfermedad. No obstante, la ciudad sigue trabajando para identificar qué torre de refrigeración fue la causante del brote, informó Gothamist.
Julie Menin, presidenta del Consejo Municipal, y otros concejales criticaron la respuesta de la alcaldía, exigiendo una mejor comunicación con los ciudadanos y una aplicación más rigurosa de las normas sobre torres de refrigeración, y proponen nuevas leyes locales sobre la legionelosis que se debatirán en la audiencia de este miércoles.
Un proyecto de ley presentado por la concejala y presidenta del comité de salud, Lynn Schulman, exigirá una limpieza más frecuente en las torres de refrigeración, con al menos tres limpiezas obligatorias en los meses de verano, cuando la bacteria Legionella tiende a proliferar.
En este sentido, otras legislaciones presentadas tienen como meta mejorar la respuesta de la ciudad ante los brotes, incluyendo la creación de centros de pruebas particulares para quienes desarrollen los síntomas de la enfermedad del legionario y el mantenimiento de una línea telefónica directa para que los neoyorquinos obtengan información precisa sobre la enfermedad.
Por su parte, la concejala Kamillah Hanks presentó un proyecto de ley parecido a la iniciativa anunciada por el alcalde, que exige una mejor coordinación interinstitucional entre el Departamento de Salud y el Departamento de Edificios para identificar las torres de refrigeración que causaron el brote del año pasado en Harlem; se trataba de una torre no registrada ubicada en una obra en construcción propiedad de la ciudad.
De acuerdo con los especialistas en el asunto, la ciudad de Nueva York ya cuenta con una de las normativas más estrictas del mundo sobre torres de refrigeración, con condiciones de acreditaciones y mantenimiento para evitar la proliferación de la legionela.
No obstante, el medio Gothamist descubrió en 2025 que las inspecciones municipales de las torres de refrigeración, diseñadas para garantizar el cumplimiento de las mencionadas normas, habían disminuido por falta de personal. Este es un obstáculo que la ciudad todavía trataba de solucionar cuando empezó a trabajar para contener el brote en el Upper East Side a inicios del mes de julio.
