Prensa Latina
ECUADOR.- Pescadores de Ecuador denunciaron un nuevo ataque de Estados Unidos a su embarcación en el océano Pacífico, mientras autoridades de Washington y Quito sostienen hoy que fue un operativo contra el narcotráfico.
Los tripulantes de la embarcación Tres Hermanos acudieron este viernes a la Capitanía del Puerto de Manta, en la provincia costera de Manabí, para rendir testimonio sobre lo ocurrido ocurrido en la medianoche del jueves.
Según declaraciones de los pescadores compartidas este sábado en la prensa local, ellos regresaban de una faena de 13 días cuando fueron interceptados por efectivos estadounidenses en aguas internacionales.
Héctor Espinales, uno de los sobrevivientes, relató que los militares los apuntaron con armas, los obligaron a permanecer en el suelo y los esposaron durante varias horas.
“Nos tuvieron y fue un trato demasiado cruel, apuntándonos con armas, nos tiraron al suelo y nos revisaron”, declaró.
Espinales afirmó que los militares les cubrieron los ojos y los oídos antes de trasladarlos a una patrulla y posteriormente a lanchas rápidas que los llevaron de regreso a Ecuador.
El pescador aseguró además que los efectivos hundieron y explotaron la embarcación, que constituía el medio de subsistencia de los tripulantes.
Otro de los pescadores, Santos Nicolás López, afirmó que los militares sacaron al capitán de su camarote, obligaron a otros tripulantes a permanecer boca abajo y lo introdujeron en agua helada.
La versión de los pescadores contrasta con la difundida por el Comando Sur de Estados Unidos, que confirmó la operación y aseguró que fue realizada en coordinación con el Gobierno ecuatoriano y la Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental.
Según la institución militar estadounidense, la embarcación funcionaba como una estación flotante para reabastecer combustible a operaciones de tráfico de drogas en aguas internacionales del Pacífico Oriental.
El Comando Sur afirmó que información de inteligencia había identificado previamente al barco y que este estaba sancionado por el Departamento del Tesoro estadounidense por su presunta relación con la organización criminal ecuatoriana Los Choneros.
Washington sostuvo que la operación de interceptación, abordaje e inspección se realizó “sin incidentes” y que los tripulantes fueron retirados de la embarcación y trasladados de manera segura hasta Ecuador.
El comunicado no detalló qué encontraron durante la inspección ni informó sobre la existencia de drogas u otras evidencias de actividades ilícitas a bordo.
El Ministerio de Defensa de Ecuador confirmó que se produjo la destrucción de una embarcación que, según su versión, funcionaba como estación de reabastecimiento de combustible para actividades de narcotráfico.
El episodio se suma a las denuncias formuladas este año por pescadores ecuatorianos sobre otros operativos contra embarcaciones en el mar.
Familiares de ocho tripulantes desaparecidos y sobrevivientes de los casos de los barcos Don Maca, Fiorella y Negra Francisca Duarte II acudieron esta semana a Quito para pedir una investigación en la Asamblea Nacional, pero no fueron recibidos por la Comisión de Seguridad.
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