La guerra se paga en la bomba

Compartir

Diario Libre

Editorial

La guerra se paga en la bomba

El Estado destina 27,000 millones de pesos en subsidios

Mientras la guerra en el Golfo Pérsico engorda las ganancias de las grandes petroleras, la República Dominicana paga el conflicto en cada factura, cada subsidio y cada galón. No somos parte de la contienda, pero sí de sus víctimas económicas.

En apenas seis meses, el país gastó US$414.55 millones adicionales en derivados del petróleo. Al mismo tiempo, la gasolina prémium subió RD$51 por galón y el Estado destinó más de RD$27,000 millones a contener precios que, sin esa intervención, golpearían todavía más a hogares, transportistas y empresas. Ese dinero público, imprescindible como alivio inmediato, deja de financiar obras vitales.

La vulnerabilidad no es accidental. República Dominicana refina apenas una quinta parte de lo que consume y depende de combustibles terminados cuyos márgenes internacionales se han disparado. Así, la geopolítica convierte nuestra dependencia energética en una transferencia silenciosa de riqueza hacia productores que anuncian beneficios extraordinarios.

El subsidio evita una crisis social, pero no constituye una política energética. La respuesta duradera exige acelerar las renovables, fortalecer el transporte colectivo, mejorar la eficiencia y ampliar reservas estratégicas. También demanda transparencia absoluta sobre costos, compras y ayudas estatales.

Cada guerra distante confirma una verdad cercana. Mientras dependamos excesivamente del petróleo importado, otros decidirán cuánto cuesta mover nuestra economía y sostener nuestra estabilidad nacional.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *