Canal de Panamá mantiene liderazgo económico del país, según Cepal

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Prensa Latina

PANAMÁ.- Panamá figura hoy entre las economías de mayor dinamismo de América Latina y el Caribe, aunque mantiene una elevada dependencia del Canal como principal motor de su actividad productiva.

De acuerdo con las proyecciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el Producto Interno Bruto (PIB) panameño crecerá 4,4 por ciento este año y 4,6 por ciento el próximo, por encima del promedio previsto para Centroamérica y prácticamente el doble del estimado para el conjunto de la región, de 2,2 por ciento.

El organismo atribuye buena parte de ese comportamiento al papel estratégico de Panamá como plataforma logística y financiera, con la vía interoceánica como eje articulador de actividades vinculadas al comercio, el transporte, las zonas francas, el turismo y los servicios financieros.

El redireccionamiento de rutas comerciales y energéticas asociado a las tensiones en Medio Oriente ha favorecido además un incremento de la demanda de tránsito por la ruta fluvial, con efectos positivos sobre diversos sectores de la economía nacional.

No obstante, Cepal advierte que ese desempeño también revela una vulnerabilidad estructural, debido a la concentración del crecimiento en pocos sectores y a la exposición de la economía panameña a factores externos.

Entre los principales riesgos figura el fenómeno de El Niño, cuyas condiciones de sequía podrían afectar la disponibilidad de agua necesaria para las operaciones canaleras y limitar el tránsito de buques, con consecuencias directas sobre los ingresos de la vía.

A ello se suma la posibilidad de una disminución del desvío de las rutas marítimas hacia Panamá si disminuyen las tensiones en Medio Oriente, así como una eventual ralentización del comercio mundial, factores que podrían moderar las perspectivas de expansión.

La Cepal también reconoce el atractivo de Panamá para la inversión extranjera directa, sustentado en su estabilidad macroeconómica, ubicación geográfica y condición de centro logístico regional. Sin embargo, considera necesario avanzar hacia una estructura productiva más diversificada y sostenible.

En el ámbito interno, el país enfrenta desafíos relacionados con el desempleo, la elevada informalidad laboral y las desigualdades territoriales. La tasa de desempleo alcanzó 10,4 por ciento en 2025, mientras la informalidad supera el 47 por ciento, según los datos citados en el análisis.

El fortalecimiento de la educación y su mayor articulación con las necesidades del mercado laboral aparecen entre las prioridades para transformar el crecimiento económico en empleos formales, estables y mejor remunerados.

En ese contexto, las inversiones públicas en infraestructura, incluida la Línea 3 del Metro de Panamá y obras vinculadas al Canal, podrían contribuir a la generación de puestos de trabajo y al impulso de otras ramas productivas.

Para el organismo regional, el desafío de Panamá no radica únicamente en mantener elevadas tasas de crecimiento, sino en convertir ese dinamismo en desarrollo inclusivo, reducir las brechas entre la capital y las provincias y ampliar las oportunidades para la población.

Así, las perspectivas favorables para los próximos dos años conviven con la necesidad de disminuir la dependencia del Canal y construir una economía con mayor capacidad para resistir los choques climáticos, comerciales y geopolíticos externos.

mem/ga

 

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