Advierten que Chile debe mejorar tecnologías ante eventos climáticos

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Prensa Latina

CHILE.- Los sistemas frontales que azotaron a Chile en las últimas semanas pusieron en evidencia la falta hoy de tecnologías para enfrentar, y no sólo pronosticar, eventos de alto impacto, aseguró aquí un investigador.

El académico de la Universidad de O’Higgins, Raúl Valenzuela, dijo que este fenómeno climático, más allá de las lluvias y los daños causados, dejó sobre la mesa la capacidad real de transformar la información científica en decisiones oportunas para proteger a la población.

El país, aseguró, necesita mejores herramientas para detectar eventos que pueden desarrollarse en escalas de apenas cientos de metros y dejan pocos minutos para reaccionar.

Actualmente los centros meteorológicos cuentan con radares perfiladores, que observan de manera fija la atmósfera y permiten estudiar la variación de las condiciones con la altura.

El problema, puntualizó Valenzuela, surge cuando hace falta identificar fenómenos que no sólo requieren información vertical, sino también saber dónde se están desarrollando y cómo se desplazan.

Según el académico del Instituto de Ciencias de la Ingeniería de ese centro de altos estudios, Chile necesita radares Doppler escaneadores con capacidad de rotar en 360 grados, que permiten observar la atmósfera en distintas direcciones y detectar señales de rotación.

Puso como ejemplo el caso de los tornados que muchas veces suelen tener 100 metros de altura, pero la tecnología actual sólo detecta cuerpos de 500 o más metros.

Los modelos utilizados ahora pueden advertir acerca de una zona donde las condiciones atmosféricas son favorables para la formación de tornados, pero sin determinar el punto exacto donde se desarrollará un fenómeno del tamaño de una cuadra y con gran potencial destructor.

Nuestro desafío, explicó, no sólo consiste en pronosticar mejor, sino desarrollar una cadena completa de observar, detectar, comunicar y reaccionar oportunamente frente a un caso extremo.

Valenzuela apuntó a un problema adicional de Chile, que es su topografía. En otros países los radares observan horizontalmente a grandes distancias, pero aquí la cordillera y otros sistemas montañosos pueden bloquear la señal y eso requiere crear nuevos modelos.

Mencionó que un avance está ocurriendo gracias a un programa conjunto entre las universidades de Valparaíso y O’Higgins para trabajar con un equipo de menor alcance, pero con una alta resolución espacial.

mem/car/eam

 

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