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WASHINGTON.- El presidente enumeró opciones tanto económicas como militares y no descartó ataques más duros contra la nación persa.
El presidente de EE.UU., Donald Trump, expuso sus "tres estrategias" sobre Irán en una entrevista con el canal Real America’s Voice este lunes.
"Tenemos tres estrategias. Hacer lo que estamos haciendo ahora: seguir adelante y ver lo mal que les va, porque tienen una inflación del 300 %", inició el mandatario en una conversación con Wayne Root.
La segunda estrategia, según el presidente estadounidense, es: "Golpéalos con mucha fuerza". Mientras que "la tercera opción es derrotarlos económicamente". "Pero de todas formas lo estamos haciendo. Es parte de la primera", opinó.
Hablando de forma más detallada sobre el tema económico, Trump dijo: "Controlamos su dinero, lo que tenían, que es mucho. Tenían mucho, y tenemos el control total. Soy su banquero".
Mientras el inquilino de la Casa Blanca habla de sus éxitos, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, destaca la fortaleza de su país. "En repetidas ocasiones, he escuchado a funcionarios de otros países decir: 'Ustedes, los iraníes, han sorprendido a todas las naciones'. Nadie pensaba que Irán podría hacer frente a Estados Unidos, al régimen sionista y a otros países, y finalmente obligar al enemigo a solicitar negociaciones", manifestó este martes.
El pasado 8 de julio, Donald Trump dio por terminado el alto el fuego conseguido en la noche del 17 al 18 de junio, después de lo cual las fuerzas estadounidenses lanzaron varios ataques contra Irán. Washington acusó a Teherán de atacar buques comerciales en Ormuz, mientras que Irán denunció violaciones de Estados Unidos al memorándum de entendimiento y respondió con diversos ataques a bases militares estadounidenses en Oriente Medio.
Donald Trump aseguró la semana pasada que EE.UU. mantiene un perfil bajo en sus negociaciones con Irán y, por ahora, apuesta por la presión económica, en lugar de una nueva ofensiva militar.
Además, medios escriben que Washington podría poner fin al conflicto con Irán sin alcanzar un acuerdo nuclear, como planeaba desde el principio, y que ahora se centra únicamente en el estrecho de Ormuz, cuya reapertura Irán condiciona a cambios en el comportamiento de EE.UU.
