SPUTNIK
MOSCÚ.- La presidenta electa de Perú, Keiko Fujimori, y el presidente chileno, José Antonio Kast, acordaron "revitalizar" la Alianza del Pacífico tras años de parálisis. El economista Carlos Aquino dijo a Sputnik que el bloque es clave para fortalecer el comercio con Asia-Pacífico, la región "que más crece en el mundo".
La victoria electoral de Fujimori en suelo peruano y la necesidad de los países de la región de seguir apostando por el comercio con China y Asia podría ser clave para la recuperación de la Alianza del Pacífico, el bloque económico integrado por México, Colombia, Chile y Perú, pero que ha quedado paralizado como consecuencia de las diferencias ideológicas entre sus miembros.
La oportunidad para "revitalizar" el bloque apareció en la primera conversación oficial que Fujimori, ya como presidenta electa de Perú, tuvo con el mandatario de Chile, José Antonio Kast.
Según informó la Presidencia chilena luego de la comunicación entre ambos, Fujimori y Kast "coincidieron en la importancia de retomar y revitalizar la Alianza del Pacífico como un mecanismo clave para impulsar la integración económica, el comercio, la inversión y la proyección conjunta hacia los mercados de Asia-Pacífico".
En efecto, el bloque creado en 2011 sufrió en los últimos años una paralización ocasionada por las diferencias entre sus miembros. El punto más álgido se dio en 2023, cuando el entonces jefe de Estado mexicano Andrés Manuel López Obrador (2018-2024) se negó a entregar la presidencia a la mandataria peruana Dina Boluarte (2022-2025), en rechazo a la destitución y encarcelamiento del expresidente de ese país Pedro Castillo (2021-2022).
El episodio dañó seriamente el relacionamiento diplomático entre los gobiernos de México y Colombia con Perú, que acabó expulsando a los embajadores de esos países. Lo que siguió fue la imposibilidad de convocar a cumbres presidenciales del bloque durante los años siguientes y el debilitamiento del espacio de cooperación entre los países.
La sintonía ideológica entre naciones
Carlos Aquino, economista peruano y director del Centro de Estudios Asiáticos de la Universidad Mayor de San Marcos, dijo a Sputnik que, aunque el bloque fue visto desde un principio como "una plataforma" para fortalecer el comercio de sus cuatro miembros con el mercado asiático, las diferencias políticas entre los mandatarios acabaron congelando a la organización.
"Pero ahora, el panorama ha cambiado al menos en Perú, Chile y Colombia, que tienen gobiernos liberales que miran hacia el Asia Pacífico como una gran oportunidad y que creen en la economía de mercado, por lo que creo que va a haber una sintonía", comentó.
Para el analista, el posible alineamiento geopolítico con EEUU de los nuevos gobiernos de la región no irá en detrimento del comercio con China y otros mercados clave de la región Asia-Pacífico como la India o Vietnam, ya que tanto Fujimori como los otros mandatarios parecen manejarse con una mirada "bastante realista" de su política exterior.
En ese sentido, Aquino consideró que, si bien habrá una relación "diplomática e incluso militar" con Washington, los nuevos gobiernos de Perú, Chile y Colombia se esforzarán por mantener un "balance" que les permita no desaprovechar las oportunidades comerciales y de inversión que surgen de la relación con China y el resto de Asia.
Aquino remarcó que, mientras México sigue teniendo a EEUU como principal socio comercial, las economías de Perú y Chile han sido de las que más han crecido en América Latina en los últimos años gracias al aumento de su comercio exterior, siempre con el continente asiático como principal socio.
"Casi un 60% de lo que Perú y Chile exportan va hacia Asia, que, a su vez, es la región que más crece en el mundo. Entonces, es obvio que, si un país quiere crecer, tiene que alinearse con la región que más crece, que es justamente Asia", argumentó el experto.
Esto se refuerza, remarcó el economista, con el carácter complementario que las economías sudamericanas —y particularmente las de Perú y Chile— tienen con las de Asia-Pacífico. "¿Qué necesitan los asiáticos? Ellos son deficitarios en materias primas, energéticos, minerales y alimentos y nosotros somos superavitarios en esos productos", sostuvo.
Coordinarse antes que competir
Para Aquino, la Alianza del Pacífico apuntaba, en su creación, precisamente a potenciar las posibilidades de sus miembros para alcanzar el mercado asiático y evitar que la "competencia" entre las propias economías sudamericanas acabara perjudicándolas.
En ese sentido, mencionó como un ejemplo de éxito la coordinación que Perú y Chile tuvieron para promocionar la tradicional bebida pisco en China y Japón, y los esfuerzos que ahora también se están haciendo para generar campañas conjuntas para otros productos compartidos como las frutas o las paltas.
"El mercado asiático es enorme y hay espacio para todos. Es mejor hacer campañas en conjunto porque no tiene sentido hacerla cada uno por separado y competir. Justamente, esa era la idea de la Alianza del Pacífico", complementó el experto.
A esto se suma, subrayó el especialista, que China ya no es el único mercado poderoso de la región, que en los últimos años también asiste al rápido ascenso de India como potencia comercial y la pujanza de otros mercados como Vietnam, Malasia o Singapur y los más tradicionales Corea del Sur o Japón.
El economista remarcó que el megapuerto de Chancay, inaugurado en 2025 a unos 70 kilómetros de Lima para concentrar el comercio entre Sudamérica y Asia —reduciendo en un promedio de 10 días el transporte de mercaderías— también constituye una oportunidad inmejorable para seguir fortaleciendo el comercio con la región y coloca a Perú en una posición de liderazgo en esta materia.
Para el experto, la integración regional es clave para concretar proyectos como los de los corredores bioceánicos —tanto por tren como por carreteras— que permitirían unir el puerto de Chancay con terminales de Brasil, el mayor mercado de la región.
