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FRANCIA.- La producción de maíz francés incrementó su deterioro durante esta semana, hasta registrar su nivel más bajo en más de 15 años, revelaron datos de la agencia agrícola FranceAgriMer, lo que confirma los temores de que el prolongado periodo de calor y sequía haya dañado los cultivos.
El maíz se ha convertido en el cultivo de cereales más expuesto a las condiciones meteorológicas extremas, ya que se encuentra en una fase crítica de su ciclo vegetativo en Francia, el mayor productor de cereales de la Unión Europea.
La proporción de maíz para grano calificado en estado bueno o excelente cayó a 47 por ciento el pasado lunes, frente a 57 por ciento de la semana anterior y al 75 por ciento de hace un año, mostró el informe semanal de FranceAgriMer.
Se trata del nivel más bajo registrado al menos desde 2011, año del que se dispone de los primeros datos comparables en la página web de FranceAgriMer.
La estimación podría empeorar con la llegada de otra ola de calor esta semana, que, según las previsiones meteorológicas, se prolongará hasta principios de la próxima semana.
A finales de junio, los agricultores franceses preveían una caída de 30 por ciento en la producción de maíz, hasta alcanzar su nivel más bajo de este siglo, ya que los daños causados por el calor y la sequía se sumaban a una fuerte disminución de la superficie sembrada.
Las perspectivas de una cosecha francesa más escasa hicieron subir los precios del maíz, y el contrato de referencia de noviembre se elevó más de 11 por ciento en tres semanas.
El estado del trigo blando también empeoró la semana pasada: 65 por ciento de la cosecha se encontraba en estado bueno o excelente, frente a 68 por ciento de la semana anterior y a 68 por ciento registrado en la misma época de 2025.
Por su parte, 55 por ciento de la cosecha de cebada de primavera se encontraba en estado bueno o excelente el lunes, frente a 60 por ciento de la semana anterior y a 68 por ciento del año anterior.
Los agricultores franceses habían recolectado, hasta el pasado lunes, 59 por ciento de la cosecha prevista de trigo blando de este año, junto con 46 por ciento de la cosecha de cebada de primavera, 97 por ciento de la cosecha de cebada de invierno y 92 por ciento de la cosecha de trigo duro.
