Prensa Latina
PANAMÁ.- El Instituto de Meteorología e Hidrología (Imhp) de Panamá (Imhpa) advirtió hoy que el país se encuentra ya en una fase “fuerte” del fenómeno de El Niño, con impactos crecientes en las temperaturas y las lluvias.
La directora del Imhpa, Luz Graciela Calzadilla, explicó en declaraciones al canal de noticias TVN que la situación anormal también podría impactar en sectores estratégicos como el agua y la energía.
Precisó que el calentamiento del Pacífico ecuatorial ha alcanzado un incremento de 1.7 grados Celsius por encima de lo normal, lo que ubica el fenómeno en categoría fuerte, según la última actualización.
La funcionaria alertó que existe una probabilidad de entre 60 y 65 por ciento de que el evento se intensifique hacia finales de año, pudiendo superar los dos grados Celsius entre noviembre y enero, lo que se catalogaría como un “El Niño muy fuerte”.
Calzadilla precisó que este fenómeno no significa ausencia total de lluvias, sino una redistribución irregular de las precipitaciones, con disminución en el litoral del Pacífico y ligeros aumentos en la vertiente del Caribe. Esta condición, dijo, se acompaña de eventos de lluvia intensa de corta duración, descargas eléctricas y periodos secos de varios días.
Entre los efectos más visibles, destacó el incremento de las temperaturas, con registros recientes de hasta 37.7 grados Celsius en Macaracas y sensaciones térmicas cercanas a los 42 grados en distintas zonas del país.
En regiones del interior como Arco Seco de Panamá —que comprende el sur de Veraguas, Herrera, Los Santos y parte de Coclé— se han reportado periodos prolongados sin lluvias, como los 14 días consecutivos sin precipitación registrados en Pedasí en junio.
La directora recordó que eventos similares afectaron al país en ciclos anteriores, como 1997-1998, 2002-2009 y 2023-2024, con duración estimada entre nueve y 18 meses, lo que sugiere que el actual episodio podría extenderse hasta mediados del próximo año.
Ante este panorama, el Imhpa mantiene coordinación con sectores agropecuario y energético, incluyendo la elaboración de pronósticos de largo alcance debido a la disminución de niveles en embalses y la alta dependencia hidroeléctrica, que representa entre 60 y 68 por ciento de la matriz energética nacional.
La funcionaria insistió en la necesidad de reforzar medidas de ahorro de agua y preparación institucional, al advertir que la variabilidad climática continuará afectando tanto la disponibilidad hídrica como la estabilidad de los sistemas productivos y de abastecimiento.
“No podemos bajar la guardia”, subrayó, al reiterar que el comportamiento del fenómeno será irregular pero con tendencia a un déficit de lluvias en amplias zonas del territorio nacional.
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