SPUTNIK
MOSCÚ.- El Reino Unido y la UE renunciaron a la energía rusa, que era asequible y fiable, y ahora no pueden permitirse utilizar aire acondicionado, afirmó el representante especial del presidente ruso, Kiril Dmítriev. Sus declaraciones se producen en medio de la ola de calor récord que afecta a Europa.
"En la UE y el Reino Unido no hay energía suficiente para el funcionamiento de los sistemas de aire acondicionado, esenciales para proteger la vida de las personas, porque renunciaron a la energía rusa, que era asequible y fiable", escribió el representante especial para la cooperación económica y de inversiones con países extranjeros en la red social X.
Desde mediados de junio, Europa atraviesa un episodio de calor extremo. En varios países, las temperaturas se acercan a los 40 grados centígrados e incluso los superan en algunas zonas.
Anteriormente, medios occidentales informaron que el 26 de junio se apagó el aire acondicionado entre la primera y la séptima planta de la sede de la Comisión Europea en Bruselas debido a las altas temperaturas.
La medida, sin embargo, no afectó a las plantas donde trabajan la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y numerosos comisarios europeos. Según los medios, algunos empleados compararon esta situación con el "feudalismo" y la calificaron de "vergonzosa".
Desde Moscú han reiterado en varias ocasiones que Occidente cometió un grave error al dejar de comprar recursos energéticos rusos y que terminará dependiendo aún más de suministros más caros. Las autoridades rusas sostienen que quienes rechazaron estas importaciones continúan adquiriendo carbón, petróleo y gas rusos a través de intermediarios y a precios más elevados.
Al referirse a los problemas de suministro energético derivados de la crisis en Oriente Medio, el canciller ruso, Serguéi Lavrov, destacó que esto podría llevar a que Europa dependiera de otro Estado.
"Si hablamos metafóricamente, (…) si Europa ahora se baja, según su expresión, de la aguja ruso-energética, automáticamente puede acabar clavada en la 'estaca' energética de otra gran potencia". Serguéi Lavrov, ministro de Exteriores de Rusia.
El alto cargo ruso añadió que esa "otra gran potencia ya está afilando esa estaca energética para los europeos".
En enero, el Consejo de la Unión Europea aprobó el reglamento para eliminar progresivamente las importaciones de gas natural licuado (GNL) y gas por gasoducto procedentes de Rusia. La prohibición de importar combustible bajo contratos a corto plazo entró en vigor el 25 de abril de 2026, para los contratos a largo plazo comenzará a aplicarse el 1 de enero de 2027. En cuanto al combustible transportado por gasoducto, el veto rige desde el 17 de junio de 2026 para los contratos a corto plazo y entrará en vigor el 1 de noviembre de 2027 para los contratos a largo plazo.
