Prensa Latina
CHILE.- América Latina y el Caribe registraron en 2025 un crecimiento de 1,7 por ciento en la recepción de Inversión Extranjera Directa (IED) respecto al año precedente, informó hoy la Cepal en su sede de Chile.
No obstante, el organismo de la ONU señaló que la participación de esos recursos en el Producto Interno Bruto (PIB) y en la formación bruta de capital fijo se mantuvo estable.
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) presentó aquí el informe correspondiente al flujo de inversión foránea en el área en medio de un complejo panorama internacional.
En total la región captó el año pasado 194 mil 233 millones de dólares y por otra parte las salidas de capitales locales hacia otras partes del mundo también crecieron, con un monto de 63 mil 286 millones dólares, el segundo valor más alto registrado desde hace 16 años.
Por países, Brasil y México concentraron el 62 por ciento del ingreso de la Inversión Extranjera Directa y en el primero de ellos se acercaron a los máximos de la década de 2010, mientras en el segundo se trata del total más elevado desde 1990.
Los otros países con datos relevantes en esta materia fueron Chile, con el 7,0 del total; Perú y Colombia con seis puntos porcentuales cada uno, Guyana (5,0), Costa Rica (3,0) y República Dominicana (3,0).
Durante la presentación del reporte, el Secretario Ejecutivo de la Cepal, José Manuel Salazar-Xirinachs, recordó que la mayoría de los países, incluso algunos con economías significativas, están sumidos en una trampa de baja capacidad para crecer.
En este sentido, dijo que la inversión en general, pero la extranjera directa y la cruzada entre naciones de nuestra misma región es uno de los motores para salir de esa situación, generar dinamismo económico, crear empleos de calidad, combatir la informalidad y reducir la pobreza.
Y no es solo un tema de crecimiento, dijo, sino de mejorar la vida de millones de ciudadanos, sobre todo ahora que el mundo está viviendo un cambio de época y ya no es posible seguir haciendo lo mismo de siempre.
Al respecto, el informe de este año incluye un capítulo donde analiza el efecto en la IED en América Latina y el Caribe por los cambios en las políticas arancelarias de Estados Unidos, que prácticamente dejaron sin efecto las reglas por las cuales se regía el mundo en materia comercial.
Los hallazgos sobre el nivel de exposición de la región a esta nueva realidad indican un riesgo muy heterogéneo entre países y sectores y depende tanto de la estructura productiva como de la integración en cadenas de valor en cada nación.
Un reto ineludible para todos en general es la generación de talento humano, pues cada día es más grande la inclinación de la IED hacia sectores intensivos en conocimientos, como bases de datos, inteligencia artificial y comunicaciones de alto nivel de sofisticación.
En este contexto, la Cepal hizo una serie de recomendaciones como diversificar mercados de exportación y orígenes de inversión, en particular en aquellas economías con alta participación de Estados Unidos como destino de sus exportaciones.
Articular comercio y desarrollo productivo en un marco de políticas orientadas a maximizar el impacto de las inversiones ya instaladas.
También sugiere coordinar y promover diferentes áreas de desarrollo productivo como la creación de talento humano, transferencia tecnológica e innovación para fortalecer las capacidades técnicas, operativas, políticas y prospectivas.
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