Cepeda vs. De la Espriella: la polarización absorbe la primera vuelta en Colombia

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SPUTNIK

COLOMBIA.- Colombia llega a las elecciones con un "clima de polarización" que ha "politizado" la vida de los habitantes que habitualmente no participaban de los comicios, señalaron expertos a Sputnik. En este escenario, el abogado Abelardo de la Espriella parece haber sacado ventaja, con agresiones a la izquierda y un discurso de "mano dura".

A horas de las elecciones presidenciales que comenzarán a decidir quién sucederá a Gustavo Petro en la Casa de Nariño, el clima de polarización crece entre los colombianos y parece partir aguas entre quienes confían en que el país debe continuar por la senda marcada por el actual presidente y los que apuntan de lleno hacia la clase política, reclamando un cambio urgente en el país.

"Voy a votar porque es la forma en que desde el pueblo podemos hacernos ver y pronunciarnos sobre tantas situaciones que se han presentado en este país durante tanto tiempo", comentó a Sputnik un joven desde la Plaza Bolívar en el centro de Bogotá.

Para él, Colombia sufre actualmente "una desigualdad tremenda" que hace que "las cosas buenas solamente fluyan para arriba y para abajo fluya la deuda". Por ese motivo, reclamó que el país "necesita cambios radicales".

Un efectivo de Bomberos que disfrutaba su día libre en el centro colombiano también valoró la oportunidad de "ejercer el derecho a voto" el domingo, dado que "buscar el futuro del país sería lo más loable". El hombre no dudó al advertir que, hoy en día, Colombia "atraviesa una ola de violencia bastante considerable por parte de los grupos al margen de la ley" y reconocer que esta situación "duele como colombiano".

Para José, un hombre de la tercera edad consultado por Sputnik en las calles de la capital colombiana, el problema de la violencia "azota a Colombia desde el 9 de abril de 1948″, en referencia el asesinato del líder liberal José Eliécer Gaitán y el posterior levantamiento popular conocido como Bogotazo. Aquel episodio suele ser considerado el inicio de la etapa del país conocida como La Violencia y que dio lugar, en las décadas siguientes, al conflicto armado cuyos efectos siguen viéndose en la actualidad.

En opinión del hombre, resolver el problema de la violencia actual requiere "mano dura" y "Fuerzas Armadas y Policías bien pagas".

Algo similar opinó otro hombre que, consultado por Sputnik, consideró que tanto las fuerzas de seguridad colombianas como los políticos deberían recibir mejores remuneraciones para evitar que caigan en la corrupción, el que consideró uno de los principales problemas en la Colombia actual.

"Tengo 71 años y puedo decir que lo que le interesa a los políticos de este país es el oro, el petróleo y el narcotráfico, porque lucran con eso", lamentó el hombre, remarcando que "no importa si son de izquierda o de derecha, todos son estafadores".

María Elena, una mujer que atravesaba la plaza Bolívar en horas del mediodía, aseguró a Sputnik que no concurrirá a votar el domingo debido a su discrepancia con el sistema político colombiano. "Solo creo en la gente que estamos acá y trabajamos y me tiene sin cuidado lo que hagan los políticos, que lo único que buscan es jodernos", lanzó.

Tiempos de polarización

Aunque el tarjetón que los más de 41 millones de colombianos habilitados a votar encontrarán en los locales de votación incluye a 13 candidatos —dos de ellos ya declinaron su candidatura, por lo que solo se podrá votar de forma válida por 11—, las encuestas demuestran que solo tres mantienen chances reales de alcanzar la Presidencia: el senador y defensor de derechos humanos Iván Cepeda por el partido oficialista Pacto Histórico, la congresista Paloma Valencia por el Centro Democrático y el abogado penalista y empresario Abelardo de la Espriella por el novedoso partido Defensores de la Patria.

"Tenemos en este momento un clima muy polarizado entre la candidatura de Cepeda en la izquierda y dos candidaturas de la derecha, la de Valencia y la de De la Espriella, alimentado, entre otras cosas, por una campaña muy agresiva por parte de la derecha contra sectores de izquierda", explicó a Sputnik el analista político Juan Lozano, docente de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL).

En efecto, De la Espriella ha centrado su discurso en mostrarse como una opción "antipolítica" y ha buscado reiteradamente colocar su enfrentamiento con Cepeda como una cuestión "entre absolutismo y democracia".

Para Lozano, las acusaciones del candidato, acompañadas muchas veces de noticias falsas, han ido creando "un clima de emoción" tanto en los habituales electores como en ciudadanos que menos proclives a votar, lo que hace difícil que los colombianos lleguen a las elecciones indiferentes a las elecciones. "

Este clima de polarización hace que se politice la vida del ciudadano y que personas que antes no estaban participando, hoy se sienten compelidas a hacerlo, sea a favor de la continuidad del Gobierno o en su contra", apuntó.

En este ámbito, De la Espriella parece haber encontrado un flanco para crecer electoralmente. El empresario pasó de un 10% en las encuestas en el mes de febrero a un 31,6% en el último sondeo de Invamer, en el que duplica en intención de votos a Paloma Valencia, su principal competidora.

En opinión de Lozano, la propia polarización provoca que, en la medida en que las encuestadoras advertían un crecimiento del candidato, muchos votantes indecisos dentro del arco político de derecha terminaron volcándose por De la Espriella, al verlo como "el que tiene una mayor probabilidad de derrotar a la izquierda".

Un fenómeno de "marketing político"

También consultado por Sputnik, el analista político colombiano Alejandro Blanco sostuvo que, a pesar de su éxito, De la Espriella sigue pareciendo "una apuesta muy artificial por crear un personaje", algo que ya sucedió en el ciclo electoral de 2022 con el empresario Rodolfo Hernández. Aquel candidato, que logró meterse en la segunda vuelta con un discurso proempresarial y antipolítica, acabó desapareciendo rápidamente del escenario político tras las elecciones, falleciendo finalmente en 2024.

"Estas figuras que hacen las veces de outsiders terminan siendo personajes que, así de rápido como se construyen, terminan desvaneciéndose. En ese sentido, no creo que De la Espriella sea un fenómeno duradero, sino más bien producto de una apuesta de marketing político", opinó el analista.

De todos modos, Blanco remarcó que el candidato sí está teniendo éxito en alcanzar a un sector del electorado que el uribismo clásico, representado por el Centro Democrático y la postulación de Valencia, no estaban logrando llegar.

El propio perfil de De la Espriella podría jugarle una mala pasada en caso de resultar ganador de las elecciones y tener que buscar alianzas en el Congreso para mantener la gobernabilidad. "¿Qué pasaría allí, porque el propio candidato ha dicho que no va a gobernar 'con los de siempre'?", se preguntó.

 

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