SPUTNIK
MOSCÚ.- Los líderes estadounidenses toman la opción militar respecto a Cuba más en serio que antes debido a que los intentos de provocar cambios en la isla mediante duras sanciones económicas y un bloqueo energético fracasan, indican los medios norteamericanos.
"La idea inicial respecto a Cuba era que el liderazgo era débil y que la combinación de una aplicación más estricta de las sanciones —prácticamente un bloqueo petrolero— y las claras victorias militares de Estados Unidos en Venezuela e Irán asustarían a los cubanos y los llevarían a negociar. Pero la situación en Irán se ha complicado y los cubanos están demostrando ser mucho más resistentes de lo que se pensaba", declaró a la prensa una fuente cercana a la Administración Trump al enfatizar que el ambiente ha cambiado sin duda.
Por ello, la cuestión de una acción militar "está hoy sobre la mesa como nunca antes", señala el medio.
El mando estadounidense estudia distintos escenarios que van mucho más allá de operaciones puntuales para capturar a individuos concretos. Según la publicación, las posibles opciones del Pentágono abarcan desde un ataque aéreo limitado destinado a presionar a las autoridades cubanas hasta una intervención terrestre a gran escala con el objetivo de provocar un cambio total de régimen en la isla.
De acuerdo con el diario, el Comando Sur de Estados Unidos inició en las últimas semanas un ciclo de planificación operativa, preparando de facto posibles escenarios de invasión de Cuba.
El director de la CIA, John Ratcliffe, visitó La Habana el 14 de mayo al frente de una delegación estadounidense y mantuvo reuniones con representantes del Ministerio del Interior cubano. El día 16, The New York Times informó, citando a funcionarios estadounidenses, que altos cargos en Washington contemplan incluso la captura del expresidente cubano Raúl Castro siguiendo un "escenario venezolano".
El 29 de enero, Trump firmó una orden ejecutiva que permite imponer aranceles a las importaciones procedentes de países que suministren petróleo a Cuba. Además, declaró el estado de emergencia alegando una supuesta amenaza para la seguridad nacional por parte de La Habana.
El Gobierno cubano, a su vez, señaló que, mediante el bloqueo energético, Estados Unidos busca asfixiar la economía del país y hacer insoportables las condiciones de vida de su población.
