La industria automotriz europea perdió más de 9.000 millones de dólares por los aranceles de EEUU

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SPUTNIK

MOSCÚ.- La cifra fue reportada por el diario 'Financial Times', basada en reportes de compañías como Volkswagen, BMW y Mercedes-Benz desde la implementación de los gravámenes, en abril de 2025, hasta el primer trimestre de 2026.

Volkswagen encabeza la lista de afectados, con pérdidas de 4.229 millones de dólares, seguido por BMW, con 2.467 millones, y Mercedes-Benz, con 1.527 millones. Cifras que, según el medio, están obligando a las empresas a replantear sus modelos de negocios para sobrevivir en un entorno operativo que califican de "deteriorado" a causa de la guerra arancelaria de EEUU.

Vale recordar que, en agosto, tras un acuerdo comercial preliminar entre la Unión Europea y EEUU, la tasa se redujo al 15%, luego de que el presidente Donald Trump elevara drásticamente los aranceles a los vehículos europeos del 2,5% al 27,5% a comienzo del año pasado.

Sin embargo, la tensión ha vuelto a dispararse este mes, tras la amenaza del presidente estadounidense de elevar los gravámenes al 25% si la Unión Europea no cumple plenamente con el pacto comercial antes de julio. Esta nueva advertencia ha encendido las alarmas en las sedes corporativas de Alemania, apunta el medio. Analistas de la firma Bernstein estiman que, de concretarse el aumento, los tres principales fabricantes alemanes enfrentarían un golpe adicional de 3.000 millones de dólares solo en lo que resta de 2026.

Ejecutivos de alto nivel, como el director financiero de Audi, Jürgen Rittersberger, le dijeron al diario que estos precios representan una "carga significativa" que llega en el peor momento posible. Las automotrices ya luchan por financiar la costosa transición hacia los vehículos eléctricos y pierden terreno frente a la competencia china, que ofrece opciones más modernas y económicas.

En este escenario, los expertos advierten que las empresas difícilmente podrán absorber los costos por sí solas, lo que derivaría en un aumento de precios para los consumidores y una caída en el volumen de ventas. Ante la incertidumbre, empresas como Audi evalúan la posibilidad de establecer plantas de producción en territorio estadounidense para esquivar las barreras comerciales, apunta el artículo.

Sin embargo, proyectos estratégicos como el nuevo Audi SUV de lujo Q9 —diseñado específicamente para el mercado estadounidense— siguen programados para fabricarse en Europa, lo que los expone directamente a los aranceles de exportación a menos que se alcance un acuerdo de última hora entre Bruselas y Washington.

Por su parte, el director ejecutivo de BMW, Oliver Zipse, le dijo al diario que mantiene la esperanza de que la diplomacia logre una exención para aquellas compañías que ya poseen una presencia manufacturera "robusta" en EEUU.

 

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