SPUTNIK
MOSCÚ.- El crecimiento salarial en la eurozona perderá impulso este 2026 pese al aumento de los precios energéticos derivado del conflicto en Oriente Medio, según datos del Banco Central Europeo (BCE). La entidad mantiene la vigilancia sobre posibles presiones inflacionarias y no descarta nuevas subidas de tasas.
Las cifras del organismo indican que los salarios negociados por sindicatos y grupos laborales crecerán un 2,6% en 2026, por debajo del 3% registrado el año anterior, mientras que las previsiones para 2027 permanecen sin cambios respecto a marzo.
El BCE sigue de cerca la evolución salarial ante el riesgo de que el encarecimiento energético termine impulsando una inflación persistente por encima de su objetivo del 2%.
"Vamos a estar muy atentos a los datos, analizando en profundidad los acuerdos salariales y los convenios colectivos que se negociarán en un futuro próximo", declaró la presidenta del BCE, Christine Lagarde.
Según informó The Wall Street Journal, la entidad mantuvo sin cambios su tasa de interés de referencia la semana pasada, aunque advirtió que podría endurecer nuevamente la política monetaria en junio si la inflación derivada del conflicto muestra señales de persistencia.
Los acuerdos salariales no reflejan una presión suficiente como para alimentar una espiral inflacionaria sostenida entre salarios y precios.
Las autoridades monetarias europeas observan con cautela el comportamiento de los trabajadores y empleadores, mientras el alza de los costos energéticos continúa presionando a las economías del bloque comunitario.
