BOGOTÁ, Colombia.- Dos aeronaves de gran porte quedaron a solo 500 pies de distancia vertical durante su aproximación final al Aeropuerto El Dorado en Bogotá.
La gestión del tráfico aéreo en el Aeropuerto Internacional El Dorado (BOG) se encuentra bajo la lupa tras un evento de pérdida de separación ocurrido la tarde del 19 de abril de 2026. Según informó Flightradar24, un Boeing 787-9 de Lufthansa y un Boeing 777F de Qatar Cargo estuvieron a punto de colisionar mientras realizaban su aproximación final a la pista 32L.
Los datos de telemetría indican que el vuelo LH542, operado por la aeronave con matrícula D-AIPS proveniente de Frankfurt, se situó verticalmente sobre el carguero de Qatar (vuelo QR8174, matrícula A7-BFM) procedente de São Paulo. La separación vertical entre ambos aviones se redujo a unos 500 pies, una cifra crítica considerando que los estándares de la OACI (Organización de Aviación Civil Internacional
Ante la inminencia del conflicto, la tripulación de Lufthansa inició un go-around (aproximación frustrada). Esta maniobra consiste en interrumpir el aterrizaje, aplicar potencia de empuje y ascender para reincorporarse al circuito de espera o a un nuevo vector de aproximación. El Dreamliner realizó un viraje ascendente hacia la izquierda, sobrevolando zonas densamente pobladas del noroeste de Bogotá, antes de aterrizar de forma segura 15 minutos después.
El Boeing 787-9 utiliza un sistema de TCAS (Traffic Collision Avoidance System) de última generación que, mediante el intercambio de señales entre transpondedores, proporciona avisos de resolución (RA) a los pilotos. En este caso, la rápida acción de los tripulantes evitó que la situación escalara, aunque todavía se investiga si el sistema emitió una alerta automática o si la maniobra fue proactiva tras el contacto visual con el tráfico inferior.
Según informó la autoridad, este cambio de instrucciones provocó una reducción de velocidad que disminuyó la distancia horizontal entre ambos aviones, aunque sostienen que la separación vertical se mantuvo dentro de parámetros controlados. La entidad subrayó que la decisión de la tripulación de Lufthansa de realizar una aproximación frustrada fue una maniobra autónoma y estandarizada, y solicitó a la opinión pública no sobredimensionar el evento, calificándolo como un incidente operacional gestionado sin riesgo real para la seguridad aérea.
Se espera que tanto Lufthansa como Qatar Airways presenten sus informes de seguridad operacional (SDR) mientras las autoridades colombianas inician la investigación formal para determinar responsabilidades y ajustar los procedimientos de aproximación en el área terminal de Bogotá.
Desafíos operativos en El Dorado
Operar en Bogotá implica retos adicionales debido a su elevación de 8,360 pies (2,548 metros). A esta altitud, la densidad del aire es menor, lo que afecta el rendimiento aerodinámico y la potencia de los motores. Un Boeing 777F, con sus motores GE90-110B, y un 787-9 requieren márgenes de maniobra más amplios que en aeropuertos a nivel del mar. La gestión de trayectorias en este hub es compleja, especialmente durante las horas pico de la tarde, cuando la mezcla de vuelos transatlánticos y operaciones de carga satura las frecuencias de radio.
La investigación preliminar apunta a un posible error en la secuenciación por parte del control de tráfico aéreo. Ambos aviones fueron autorizados para la misma pista sin la separación longitudinal necesaria. En El Dorado, el uso de pistas paralelas (14L/32R y 14R/32L) requiere una coordinación milimétrica, especialmente cuando las aeronaves convergen desde distintos puntos cardinales para interceptar el localizador del ILS (Sistema de Aterrizaje por Instrumentos).
Este evento ha generado una fuerte reacción en las redes sociales colombianas, coincidiendo con críticas a la Aerocivil (Unidad Administrativa Especial de Aeronáutica Civil) por la gestión de recursos y personal. Usuarios y expertos locales han señalado que la saturación de las operaciones en la terminal bogotana, sumada a la fatiga de los controladores, podría estar comprometiendo la seguridad operativa en el principal aeropuerto del país.
De acuerdo con un comunicado de la Aeronáutica Civil de Colombia, la situación se originó debido a que la pista 32 Derecha (32R) se encontraba fuera de servicio temporalmente por el bloqueo de una tercera aeronave no identificada. Esta contingencia obligó a los controladores a redirigir todos los tráficos, incluidos los de Qatar Airways y Lufthansa, hacia la pista 32 Izquierda (32L).
Según informó la autoridad, este cambio de instrucciones provocó una reducción de velocidad que disminuyó la distancia horizontal entre ambos aviones, aunque sostienen que la separación vertical se mantuvo dentro de parámetros controlados. La entidad subrayó que la decisión de la tripulación de Lufthansa de realizar una aproximación frustrada fue una maniobra autónoma y estandarizada, y solicitó a la opinión pública no sobredimensionar el evento, calificándolo como un incidente operacional gestionado sin riesgo real para la seguridad aérea.
Se espera que tanto Lufthansa como Qatar Airways presenten sus informes de seguridad operacional (SDR) mientras las autoridades colombianas inician la investigación formal para determinar responsabilidades y ajustar los procedimientos de aproximación en el área terminal de Bogotá.
