WASHINGTON.- El presidente estadounidense Donald Trump es el primero en comparecer en la Corte Suprema, por su interés en restringir la ciudadanía de nacimiento a migrantes. La opinión de los jueces se encuentra dividida y deben decidir sobre la constitucionalidad de esa propuesta, que para algunos expertos pone en peligro los derechos de la propia Constitución de Estados Unidos.
Los jueces de la Corte Suprema de Estados Unidos, el miércoles 1 de abril, examinaron los argumentos de la Administración del presidente estadounidense Donald Trump para limitar la ciudadanía por derecho de nacimiento a hijos de padres indocumentados o con visados temporales, en una vista a la que asistió el propio mandatario.
El procurador general, John Sauer, defendió la posición del Gobierno de Trump, insistiendo en que los tiempos cambiaron desde la adopción en el siglo XIX de la Enmienda 14, que consagra el derecho a la ciudadanía a los nacidos en el país, y que la medida presidencial quiere luchar contra el llamado “turismo de parto” y la inmigración irregular.
Por primera vez en la historia de Estados Unidos, un presidente en ejercicio asistió a una audiencia ante el Tribunal Supremo. Después de salir de la Corte, Trump escribió en su red Truth Social: “¡Somos el único país del mundo lo suficientemente ESTÚPIDO como para permitir la ciudadanía por derecho de nacimiento!”.
La posición de los jueces de la Corte Suprema
Los magistrados cuestionaron tanto a los abogados del Gobierno como a los letrados de la Unión de Libertades Civiles Estadounidenses (ACLU, por sus siglas en inglés), organización que califica de anticonstitucional la orden ejecutiva con la que Trump busca implementar su controvertida política.
De acuerdo al argumento de la Administración Trump, la Enmienda 14 se aprobó tras la Guerra Civil (1861-1865) para proteger a los “hijos de los esclavos” y no para “quienes se toman vacaciones para obtener la ciudadanía” estadounidense.
“Es un mundo nuevo. Pero la Constitución sigue siendo la misma”, replicó a Sauer el presidente del Supremo, el conservador centrista John Roberts.
La jueza conservadora Amy Coney Barrett indicó que las limitaciones propuestas por Trump a la ciudadanía por derecho de nacimiento no figuran explícitamente en la legislación, algo que secundó otro conservador clave, Brett Kavanaugh, quien advirtió que el Congreso habría modificado el lenguaje en leyes posteriores si hubiera identificado alguna anomalía.
Los jueces también hicieron preguntas incisivas a la abogada de la ACLU, Cecillia Wang, defensora del grupo de inmigrantes que presentó la demanda, aunque estas parecieron estar más orientadas a esclarecer cuestiones legales que a atacar la posición de los demandantes.
En junio pasado, la mayoría conservadora de la Corte (6-3) respaldó a Trump en su petición de levantar los bloqueos estatales a su orden, pero no decidió sobre su constitucionalidad. Expertos legales y activistas advierten que una victoria para el republicano sentaría un precedente peligroso para la protección de derechos constitucionales.
