Por: Francisco González
SANTO DOMINGO.- La República Dominicana ha reforzado la seguridad aérea y su capacidad de vigilancia, como parte del Plan Estratégico Institucional 2025-2028, que incluye la instalación de radares, ha asegurado Igor Rodríguez Durán, el director general del Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC).
“Con esta red de radares estamos elevando la seguridad operacional, no solo para la navegación aérea, sino también para el monitoreo climático en tiempo real. Esto tiene un impacto social directo porque permite información temprana para preservar vidas”, ha destacado Rodríguez Durán.
La dirección del IDAC está empeñada en la capacitación de su personal, la adquisición de equipos de última generación, con lo que se avanza en la seguridad aérea, como establece su Plan Estratégico Institucional 2025-2028.
Recientemente el IDAC instaló un radar Doppler meteorológico de última generación en Puerto Plata, que conecta con el radar de Punta Cana, que conectará con otro que será instalado en el Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA).
Igor subraya que con estos radares será triangulada una cobertura meteorológica, que cubrirá al menos 400 kilómetros del espacio aéreo del país.
Más radares en Santiago
Para elevar la calidad del control del tráfico aéreo en Santiago, el IDAC va instalar, próximamente, dos radares, uno primario y otro secundario, de última generación, con lo cual se va a mejorar sustancialmente la navegación y la vigilancia área en la zona, donde opera el Aeropuerto Internacional del Cibao.
Igor Rodríguez Durán ha enfatizado el auge del tráfico aéreo en la República Dominicana, gracias a que la llagada de turistas, de los cuales el 97.8 % llega por vía aérea.
El ejecutivo estatal ha declarado que la terminal aérea tiene que disponer de radares, estaciones meteorológicas, sistemas de navegación aérea, cabinas de control y equipamiento completo, lo que es regulado por el IDAC.
“Con esta red de radares estamos elevando la seguridad operacional, no solo para la navegación aérea, sino también para el monitoreo climático en tiempo real. Esto tiene un impacto social directo porque permite información temprana para preservar vidas”, concluyó Rodríguez Durán.
