Por: Francisco González
SANTO DOMINGO.- No hay quien detenga la llegada de haitianas ilegales preñadas que cruzan la frontera, supuestamente vigilada por el Ejército, para parir en los hospitales dominicanos, para cuyos hijos luego exigen la nacionalidad dominicana los grupos de lesbianas y homosexuales y la iglesia Católica, así como las poderosas ONG internacionales..
Conociendo más que bien la crisis que se puede provocar con la exigencia de los haitianos para que se otorgue la nacionalidad dominicana a los hijos de las haitianas que siguen pariendo "por rumbas" en los hospitales del país, las autoridades siguen permitiendo tan grave problema.

La República Dominicana es el único país del mundo donde las haitianas ilegales paren a todo confort, y para las parturientas dominicanas no hay camas en los hospitales.
El pasado año de los 91,661de niños nacidos en el país 32,967 son de madres haitianas sin ningún tipo de documentación para su identidad.
Las cifras del Servicio Nacional de Salud (SNS) establecen que de los 91,661 partos registrados el pasado año 58,511 corresponden a mujeres dominicanas.

Ninguna autoridad dominicana explica cómo es que las haitianas indocumentadas preñadas pueden cruzar la frontera, alegadamente, vigilada por el Ejército.
En el año 2023 nacieron en la República Dominicana 107,762 niños, de los cuales 38,555 fueron de madres haitianas indocumentadas, que cruzaron la frontera "Como Pedro por su casa, pese a la alegada vigilancia del Ejército de la República Dominicana que estaría vigilando la zona limítrofe con Haití.

Las salas de las maternidades dominicanas permanecen llenan de haitianas, que "No pagan un chele" por los servicios especializados que reciben.
El Servicio Nacional de Salud detalla que de los 107, 762 infantes nacidos vivos en 2023 68,985 eran hijos de dominicanas.
Las haitianas ilegales residentes en todo el país "Paren como curías", y consumen gran parte del presupuesto que dedica el Estado para la salud de los dominicanos, y es corriente ver en los medios informativos y en las redes sociales las denuncias y revelaciones del maltrato que sufren las parturientas dominicanas en las maternidades y en los hospitales, porque los médicos privilegian a las indocumentadas con la asistencia médicas y los internamientos, cuando son los dominicanos quienes pagan los impuestos para el presupuesto sanitario nacional.
