Obispo de Higüey le exige en su propia cara a Abinader y a Raquel Peña contratar a los haitianos ilegales

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Por: Francisco González

SANTO DOMINGO.- Contratar a los haitianos ilegales, por ser la mayor mano de obra en la República Dominicana, ha exigido este martes el obispo de la Diócesis Nuestra Señora de la Altagracia de Higüey, Jesús Castro Marte, durante su homilía en la catedral de Higüey, con motivo del Día de la Altagracia.

Castro Marte no se refirió a que las empresas constructoras, los contratistas, y los propietarios de fincas de café, arroz, plátanos y de otros rubros se niegan a pagar las tarifas salariales establecidas por el Comité Nacional de Salarios, por lo que los dominicanos se niegan a trabajarles, y porque las condiciones de trabajo son infrahumanas

El cura católico pretende que el país se atreva a contratar a trabajadores haitianos que ni siquiera tienen un acta de nacimiento, que muchas veces haitianos que trabajan en fincas asesinan a sus patrones y luego escapan a su país.

“Frente al tema migratorio impera una doble moral que no nos identifica como dominicanos ni mucho menos como creyentes. Hay que buscarle en el marco jurídico una salida a los contratos de tantos obreros extranjeros, generalmente en el campo agropecuario, minería y construcción y otros medios de trabajo, porque nuestra economía tiene una gran importancia el trabajo de aquellos que viene de otros lugares, no solo de nuestra hermana República de Haití”, afirmó el religioso

Los propietarios de fincas agrícolas y las empresas constructoras están exigiendo al Gobierno regularizar la estadía en el país de los haitianos en condición de ilegalidad, al parecer, según se denuncia, para seguir pagando salarios de miseria y ni siquiera otorgarse la seguridad social.

Con el uso de los haitianos indocumentados, los patronos dominicanos violan el Código de Trabajo, el cual dispone que un empleo se puede otorgar a un extranjero, en condiciones legales, cuando no se puede contratar a un dominicano.

La patronal dominicana se niega a aplicar las tarifas laborales, lo que impide que los dominicanos trabajen en la construcción y en el sector agropecuario.

Estas violaciones al Código de Trabajo en contra de los trabajadores dominicanos son calladas por la Confederación Nacional de la Unidad Sindical (CNUS), que encabeza Pepe Abreu.

Se estima que contratar a los haitianos ilegales, en lugar de aplicar el Código de Trabajo y las tarifas de salarios, los dominicanos tendrían más empleos, y mejoraría la economía en general, aumentando la industria la producción, el comercio incrementaría sus ventas, y la paz social, y política se fortalecería.

"En Lugar de exigir la contratación de los haitianos que ni siquiera tienen un nombre oficial, el obispo de Higüey debería abogar por la aplicación del código laboral dominicano y de las tarifas salariales, para que los dominicanos se reintegren a los sectores construcción, agropecuario y a la industria", opinó un sindicalista del CNUS.

Monseñor Jesús Castro Marte hace la exigencia para contratar la mano de obra haitiana, lo que violaría las leyes laborales dominicanas, precisamente cuando el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha iniciado su segundo mandato con una guerra abierta contra la inmigración ilegal.

"Parece que para monseñor Castro Marte los dominicanos no tiene derecho a trabajar en la construcción ni en el campo, porque exige contratar a los haitianos que ni siquiera poseen un acta de nacimiento, ni la tendrán, porque su país parece que nunca saldrá la de la cada vez más crítica situación, económica, política, social, de salud, educación, moral, ética, delincuencial, de conciencia y de adoración satánica", y corrupción, consideró un disidente del CNUS.

Además, conviene al Gobierno dominicano que la mayor cantidad posible de dominicanos tengan un puesto de trabajo, en lugar de que sean los indocumentados, quienes ocupen las plazas de trabajo, como los haitianos, que no gastan ni invierten el dinero ganado en el país.

La iglesia Católica en la República Dominicana sigue defendiendo a los haitianos sin documentos, a los homosexuales y a las lesbianas, contraviniendo los principios cristianos y bíblicos.

“Tenemos que dejar la hipocresía y la mentira y por la vía jurídica buscarle una solución y tratar de vivir con extranjeros de otros países”, demandó Castro Marte frente a frente del presidente, Luis Abinader, y a la vicepresidenta, Raquel Peña.

“Delante de las autoridades presentes (el presidente Abinader y la vice, Raquel Peña) vamos a pedir al señor que les de sabiduría y entendimiento para buscar una salida jurídica y humanitaria”, subrayó el religioso católico.

El mitrado no ha explicado cuáles instrumentos legales podrían ser utilizados para contratar a los haitianos,  cuyos gobierno no han podido dotarle ni siquiera de una partida de nacimiento, pese a lo cual exigen la nacionalidad dominicana, pretenden, ellos y sus defensores, que se les reconozca como supuestos "Apátridas", cuando la Constitución haitiana establece que es de Haití todo hijo de haitiano, sin importar dónde nazca.

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